La Suiza (Turrialba). Tres empleados del hospital de Turrialba fallecieron el viernes en la noche. El vehículo en el cual viajaban chocó contra un cabezal.
El accidente se produjo a las 10:20 p. m., frente a las instalaciones del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), a cinco kilómetros del centro de Turrialba, en la ruta que enlaza con Siquirres.
Murieron la auxiliar de enfermería Rosalba Pérez Sanabria, de 26 años –quien conducía el auto–; la asistente de pacientes Marielos Loaiza Guzmán, de 32, y el asistente de quirófano Henry Paniagua Molina, de 27.
Se dirigían a La Suiza, Turrialba –de donde eran oriundos–, después de que acabaron su jornada laboral, a las 10 p. m., en el hospital Wílliam Allen.
Las autoridades del Tránsito y del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) trataban de determinar la causa del percance.
Datos preliminares detallaban que el accidente ocurrió cuando, en una curva ubicada frente a la entrada del CATIE, el auto pequeño se pasó al carril contrario y colisionó de frente con el cabezal, que era conducido por Mainor Quirós Rojas.
La policía tenía tres hipótesis sobre el hecho. Primero, que los vehículos circulaban con exceso de velocidad. Segundo, que las luces del vehículo pesado encandilaron al chofer del automóvil e hicieron que perdiera el control.
Finalmente, que un defecto en la carretera lanzó el auto pequeño al otro carril, como ha ocurrido en anteriores accidentes.
El chofer del cabezal fue sometido a la prueba de alcoholemia, la cual reveló que no conducía bajo efectos del licor.
Ese camión provenía de la hacienda Atirro, donde descargó caña de azúcar, y se dirigía hacia San Isidro de El General.
Dolor en La Suiza
La muerte de los tres funcionarios del hospital turrialbeño provocó conmoción tanto en el centro médico como en el distrito de La Suiza, donde anoche se suspendió un baile.
Alexis Solano, un auxiliar de enfermería del hospital Wílliam Allen, se mostró confundido porque pocas horas antes había departido con ellos y hasta se comió un pastel que llevó Henry Paniagua.
“Yo salgo un poco antes que ellos, pero como a las 9:45 p. m. los vi ponerse de acuerdo porque Rosalba los iba a llevar en el carro”, comentó Solano.
Rosalba Pérez había negociado el viernes en la mañana la venta del vehículo, pero no lo entregó porque se retrasó a la hora de dirigirse a trabajar. “Ella pidió al comprador que vinieran hoy (ayer) por el carro”, recordó su hermano Eduardo Pérez.
Los tres eran solteros, amigos, y vecinos, pues viven en un trayecto de 200 metros.
Todos eran muy estimados en la comunidad de La Suiza. Henry Paniagua y Marielos Loaiza integraban un grupo de bailes típicos. El primero también cantaba en el coro de la iglesia.