
Una gran falta de morfina sufren las farmacias privadas del país desde la semana pasada debido a que la cantidad de unidades que previó la empresa proveedora para el 2005 se agotó antes de que terminase el año.
La morfina es un analgésico utilizado para calmar el dolor y se suele aplicar en los casos en que este es más intenso, como en los pacientes con cáncer terminal.
La empresa Cefa Farmacéutica es la encargada de proveer la morfina a las farmacias privadas.
Para ello, cada principio de año solicita una cantidad determinada del medicamento a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), única autorizada en el país para importarlo.
Según Luis Fernando Jiménez, gerente comercial de Cefa Farmacéutica, el año pasado se pidieron 226.000 unidades de morfina, entre tabletas y ampollas.
En diciembre, Cefa percibió el faltante, por lo que solicitó a la Caja que le despachase 20.000 unidades más; sin embargo, la CCSS solamente le dio 10.000.
La escasez en las farmacias comenzó a percibirse en la segunda semana de diciembre.
Entonces, los pedidos de morfina de los regentes de las farmacias empezaron a ser rechazados por falta del analgésico, indicaron, a La Nación , regentes de las empresas Fischel, Chavarría y Catedral.
El pedido para este año fue de 294.000 unidades, 30% mayor que el del 2005 para evitar que un nuevo aumento en el consumo de morfina provoque su escasez, aseguró Jiménez.
Según Carlos Calderón, gerente de ventas de la Corporación Fischel, la cadena solo posee 26 ampollas, cuando la receta semanal de un paciente suele ser de entre 20 y 48 unidades.
El faltante no afecta los hospitales y clínicas de la Caja, aseguró Jamileth Herrera, regente del almacén general de la CCSS .
Sin embargo, la deficiencia de morfina sí ha planteado dificultades al Hospital Cima (privado), que ha debido utilizar otros medicamentos, indicó su director general, Hugo Villegas.
Clínicas como la Católica y la Bíblica aún no afrontan problemas, pero debieron suspender la venta de la morfina y reservarla para sus pacientes.