Una llamada al servicio de emergencias 911 alertó ayer al Cuerpo de Bomberos sobre el riego de un incendio en la gasolinera Shell de Moravia.
Un cliente denunció que en la bomba había un derrame de combustible y que, pese a ello, se continuaba dando servicio al público.
La alerta llegó a las 10 a. m. a la Dirección de Transporte y Comercialización de Combustibles del MINAE, la cual ordenó de inmediato a la Shell cerrar la gasolinera hasta que reparara la fuga.
Así consta en una carta enviada a Roberto Coto, gerente de la transnacional en el país.
“Queda en la obligación de aportar la certificación del ingeniero una vez que la fuga haya sido reparada”, dice la nota, firmada por Óscar Porras, jefe del departamento.
La fuga provenía de la manguera de uno de los dispensadores.
Sin embargo, el representante de Shell negó que se hubiera producido un derrame.
“El surtidor se detuvo tan pronto nos percatamos de que una manguera presentaba un desgaste”, manifestó ayer Coto mediante un correo electrónico.
Agregó que el daño fue reparado ayer mismo, a las 11:20 a. m.
Las gasolineras han sido escenario de dos emergencias en las últimas semanas.
El pasado 28 de octubre, los hermanos Nicole y André González Umaña, de 13 y 5 años, respectivamente, murieron en un incendio ocurrido en la Shell de Escazú..
El martes anterior un conductor causó una explosión y principio de incendio al derribar el surtidor de una gasolinera en Tibás.
Porras anunció que el Ministerio del Ambiente y Energía (Minae) inspeccionará las gasolineras de todo el país antes de que termine este año.
