27 octubre, 2001

La forma en que abordarán el tema de la inmigración a Costa Rica reta a los candidatos presidenciales quienes abogan por planes integrales, pero sin dejar de lado una política restrictiva.

El control de los flujos migratorios –principalmente de nicaragüenses– no se logrará con propuestas que desconozcan la dimensión socioeconómica del problema, coinciden algunos de ellos.

En otras palabras, están de acuerdo con más rigor en los puntos fronterizos, pero a la vez favorecen acciones de índole económica y social, internas y externas, para mejorar la calidad de vida de esa población.

Con ligeras diferencias, Abel Pacheco, aspirante presidencial del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), y Rolando Araya, del Partido Liberación Nacional (PLN), comparten esa visión.

Otto Guevara, candidato del Movimiento Libertario, se opone a limitaciones al libre movimiento de personas y Ottón Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC), propone un mayor control policial.

Mientras, expertos recomiendan abordar el tema con un enfoque "humanista", en el que se destaquen las ventajas económicas, sociales y culturales que los inmigrantes aportan al país.

Este es el criterio de Miguel Gutiérrez Saxe, director del proyecto del Estado de la nación , y del sociólogo de la Universidad Nacional, Carlos Carranza.

En Costa Rica, viven 296.461 foráneos, según el último censo realizado entre el 28 de junio y el 1 de julio del 2000..

Las propuestas

Pacheco y Araya son claros en que Costa Rica tendrá que adoptar una política migratoria restrictiva.

Pero, también coinciden en las siguientes propuestas para disminuir los flujos al país, principalmente de nicaragüenses.

1. Promover la estabilidad de países aquejados por problemas, como Nicaragua, cuyos habitantes se desplazan a Costa Rica.

2. Impulsar una agenda con Nicaragua que incluya planes de desarrollo, inversión y programas de cooperación conjuntos.

3. Presionar por la obtención de recursos internacionales que, por un lado, ayuden a levantar la situación económica de Nicaragua, y que, por otro, respalden la atención que Costa Rica brinda a los inmigrantes.

4. Sancionar a los empresarios que fomentan el ingreso ilegal de nicaragüenses, a los que contratan como mano de obra barata y de la cual no pagan cargas sociales. Este punto también lo comparte Solís, el candidato del PAC.

5. Combatir la corrupción en los puntos fronterizos con Nicaragua, en los que Solís plantea mayor presencia policial.

Guevara se opone a "políticas represivas y de murallas", y propone la creación de un polo de desarrollo, producto de ciertas inversiones, en la zona fronteriza de ambos países. En ella –explica– se instalarían nicaragüenses sin pagar el impuesto de la renta por 15 años.

Los candidatos están de acuerdo con que los extranjeros, cuya condición en Costa Rica se halle regularizada, asuman los costos de los servicios básicos que el Estado les brinda.

Araya, además, propone que organismos internacionales, como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR), cooperen con el gasto social de aquellos refugiados que no están en capacidad de asumir esos costos.

Andrés Ramírez, jefe de misión del ACNUR en Costa Rica, explica que ese organismo colabora, en diversas naciones, con programas de asistencia indirecta dirigidos a refugiados que salieron de su país.