Los funcionarios de la División Control de Calidad del MEP detectan al año un promedio de 300 diplomas alterados, la mayoría, de madurez y de colegios nocturnos, pero también aparecen de diurnos públicos y privados.
Se presume que una red trabaja en este "negocio" en lugares como Limón, Guápiles y la zona sur. Los precios de los títulos varían entre los ¢60.000 y los ¢70.000.
Los timadores les dicen a los compradores que ellos poseen "contactos" dentro del MEP que les facilitarán la inscripción.
Félix Barrantes, jefe de Control de Calidad, negó que haya "contactos" y agregó que ellos certifican los diplomas que les piden revisar.
Actualmente, 110 instituciones y empresas acuden a este servicio. Mientras en 1997 se revisaron 1.160 diplomas, el año pasado fueron 32.592, y a julio de este son 13.129. El aumento se da porque más compañías acuden al MEP.
Están las cuatro universidades públicas y otras privadas como la Veritas, Fidélitas, Ulacit, Libre de Derecho y Católica.
Otras empresas son Ópticas Visión, Roma Prince y Sama Seguridad del Caribe.
Responsabilidad. Quienes solicitan la revisión son los responsables de plantear la denuncia ante el Ministerio Público, en caso de que el título esté alterado.
La compra o uso de títulos falsos se califica de portación de documentos falsos y según el Código Penal la sanción es de uno a seis años de prisión, la misma cantidad que se le daría a quien adultere los documentos.
La fiscal de estos casos no se quiso hablar, por eso se desconoce cuántos han cumplido sentencia y en cuántos se cerró el caso.
Se ha logrado determinar que quienes más compran estos títulos son jóvenes mayores de edad a quienes les faltan algunas materias de bachillerato.
El año pasado se graduaron 17.060 jóvenes de undécimo año.
Seguridad. La detección de un título falso es sencilla. En el caso de los de bachillerato por madurez, poseen logotipos y sellos, que se pueden detectar con luz ultravioleta.
Además, llevan impresos el tomo (libro), folio (página), asiento (reglón) y un número más. Estos dos últimos aspectos son únicos, como la cédula de identidad.
En el caso de los títulos que se dan en los colegios, Control de Calidad posee un libro de actas original de cada institución y año.
Se puede llevar así un control de los tomos, folios y asientos, y también el registro de firmas de los directores y directores regionales del momento.
Rodrigo Arias, rector de la Universidad Estatal a Distancia y presidente del Consejo Nacional de Rectores, reconoció que deben ser muy rigurosos con la revisión de estos documentos.
"En el caso de la UNED, en cada matrícula siempre detectamos unos cuatro o cinco títulos falsos y esto no lo podemos permitir".
En la "U". La falsificación no se limita al bachillerato de secundaria: se han detectado diplomas alterados de las universidades.
Sergio Calvo, director ejecutivo del Consejo Nacional de Enseñanza Superior Universitaria Privada (Conesup) sostuvo que su entidad ha encontrado documentos anómalos, por solicitudes de empresas o el Servicio Civil.
Como prevención, pide que en cada diploma aparezca impreso el nombre rector del momento y no solo la palabra "rector".
En el caso del Tecnológico, José Valdés, encargado de matrícula, dijo que han encontrado falsificaciones en Ingeniería en Computación, Ingeniería Agrícola y Administración de Empresas. Colaboró Fernando Gutiérrez.