Dos vecinos del proyecto habitacional La Nueva Jerusalem, en INVU-Las Cañas, Alajuela, fallecieron por meningitis, el jueves y el viernes pasados, según confirmó la viceministra de Salud, Xinia Carvajal.
Se trata de Andrés Carvajal Barahona, de 43 años, y de Vilma Aurelia Cruz Arévalo, de 39 años de edad, quienes vivían en casas una frente a la otra.
Ellos murieron en el hospital México, donde permanecían internados desde hace varios días.
La Viceministra agregó que se sospecha del contagio de otra mujer, quien no quiso ser trasladada al hospital.
No obstante, se mantiene en observación en su casa.
Ayer, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y el Ministerio de Salud vacunaron a 320 vecinos del lugar y de barrios cercanos contra la meningitis bacteriana, que es la más severa. Sin embargo, aún no se conoce si los fallecidos padecieron de esta o del tipo viral.
La bacteriana se trasmite por la saliva, de persona a persona, y si se tienen condiciones para que la bacteria crezca.
Carlos Quirós Jiménez y Lidiette Carballo, directores de la Región Norte de la CCSS y el Ministerio de Salud, respectivamente, descartaron que se trate de una epidemia.
También se entregó tratamiento contra la enfermedad a 60 personas que estuvieron en contacto constante con los fallecidos.
La Viceministra explicó que los resultados de los exámenes aún no permiten determinar si se trataba de meningitis bacteriana, pues los fallecidos estaban tomando antibióticos.
Los resultados finales pueden tardar dos o tres semanas.
Confusión
Ayer, los vecinos estaban sorprendidos por la muerte de don Andrés y de doña Vilma.
Esta última era una líder de la comunidad, según la describió su esposo, José Pérez Morales.
Ella permaneció en el México desde el domingo pasado y falleció el viernes.
Ruth Gutiérrez, vecina de Carvajal explicó que él permaneció en el hospital unos 15 días.
Carballo agregó que el difunto sufría de problemas en los riñones.
Pero el dolor de la pérdida de los vecinos se combinó con el temor de una epidemia.
Incluso, algunos habitantes de barrios aledaños se hicieron presentes en el lugar ayer para que los vacunaran.
"Me da miedo que ese virus esté por acá. Es algo que lo asusta todo a uno", dijo doña Ruth, quien se mostró preocupada por sus tres hijos.
Un sentimiento similar expresaron Patricia y Maritza Vargas.
No obstante, Quirós y Carballo explicaron que esta enfermedad no "está" en el aire, tampoco se trasmite por agua contaminada, ni por las heces o la orina.
"A mí me aseguraron que no hay problema, ¿pero cómo voy a estar segura de que no hay problema", reclamó doña Maritza, quien como no vive en Nueva Jerusalem, no fue vacunada entre los primeros.
Según Quirós, se mantendrá el control durante los próximos días.