El plenario legislativo nombró anoche al abogado Max Alberto Esquivel Faerron como defensor adjunto de los habitantes para los siguientes cuatro años.
El jurista, quien se desempeñó en el cargo en los dos últimos años, recibió el voto de 25 legisladores.
Actualmente Esquivel funge como director del despacho del defensor titular, José Manuel Echandi.
La juramentación del adjunto será hoy, a partir de las 4 p. m., en la sala de sesiones del Congreso.
Mientras tanto, Roxana Chacón Artavia, directora de Admisibilidad de la Defensoría, cosechó 12 sufragios.
Lilliana Fallas Valverde, actual directora de la Dirección Nacional de Desarrollo de la Comunidad (Dinadeco), fue apoyada por dos diputados.
Esquivel fue respaldado por un grupo de diputados liberacionistas y socialcristianos.
Cabe mencionar que algunas legisladoras de los partidos mayoritarios se inclinaron por Chacón con el afán de defender la representación femenina en la defensoría adjunta.
"El error fue mandar a un hombre en la terna enviada por el Defensor", advirtió la verdiblanca Alicia Fournier.
La oficialista Ligia Castro destacó que un grupo de rojiazules querían la participación de una mujer.
"Se rompió la tradición de que un hombre y una mujer dirijan a la Defensoría", lamentó Fournier.
En efecto, el primer defensor, Rodrigo Alberto Carazo, estuvo acompañado por Joyce Zürcher.
Posteriormente, Sandra Piszk recibió la ayuda de Rolando Vega y luego de Max Esquivel.
El funcionario elegido colabora directamente con el Defensor de los Habitantes y cumple las funciones que este le asigne. También lo sustituye durante sus ausencias temporales.