
María Mora Mesén, de 47 años, fue localizada ayer a las 9:30 a. m. asesinada de siete machetazos.
El hecho tuvo lugar en su casa, ubicada en Cimarrones de Santa Teresita de Turrialba, Cartago, donde habitaba sola.
Efectivos de la Fuerza Pública, así como cruzrojistas que llegaron al lugar, dijeron que la víctima presentaba las heridas en el cuello, la cabeza y los brazos.
Aunque no fue confirmado por la Policía, inicialmente se presume que el móvil del hecho fue un intento de abuso sexual.
El arma homicida, un machete de 28 pulgadas, estaba a un lado del cadáver, según testigos.
Oyeron gritos
María Mora fue vista, en compañía de una amiga de nombre Lidieth Salazar, en un bar la noche del viernes.
Se trata del negocio conocido como Trópico, localizado a unos 100 metros de su vivienda.
Poco antes de la medianoche las mujeres salieron solas y cada una se dirigió a sus respectivas casas, comentó Rolando Pérez, propietario del bar.
Otro vecino del lugar, Luis Bastos Garro, manifestó a las autoridades que alrededor de las 3 a. m. escuchó unos gritos como de alguien que pedía auxilio.
Agregó que se levantó y observó por una de las ventanas, pero no vio nada anormal, por lo que se volvió a acostar.
Bastos explicó que en el centro de Cimarrones es normal escuchar gritos y muchas veces se trata de las personas que caminan “muy alegres” debido a los efectos del licor.
Lidieth Salazar dijo que ayer a las 9:30 a. m. fue a buscar a María pero, tras llamarla en varias ocasiones, no respondió.
Dijo que en ese momento pensó que posiblemente todavía se encontraba dormida, y decidió acercarse por una puerta que está en la parte trasera de la vivienda.
El hallazgo
Salazar contó que observó la puerta entreabierta, por lo que intentó abrirla, pero se percató de que algo le estorbaba.
Fue entonces cuando vio el cuerpo de su amiga tirado en el suelo y manchas de sangre.
Según dijeron testigos, al parecer, la víctima se había cambiado de ropa y se observaban en la cocina macetas volcadas y otras cosas tiradas, lo que hace presumir que la mujer trató de defenderse del agresor.
También se dijo que María Mora tenía puesto el reloj, por lo que se descarta el robo como motivo del ataque.
La víctima era divorciada, madre de tres hijos mayores, quienes radican en Siquirres, Limón.
La mujer, además de ser ama de casa, se dedicaba a recolectar café durante la época de cosecha, comentaron vecinos.
La casa de María Mora está a unos 30 metros de distancia de las casetilla asignada a la Delegación de la Policía de Proximidad; no obstante, según dijeron pobladores del lugar, desde hace varios meses no llega ningún efectivo de la Fuerza Pública.