Tejona de Tilarán (Guanacaste) . Solo faltaron don Quijote y Sancho Panza. De haber llegado, es casi seguro que el caballero de la triste figura habría luchado contra esos nueve gigantes de 40 metros de alto, 70 toneladas de peso y tres brazos con un diámetro de giro de 44 metros.
Se trata de los molinos que la empresa Aeroenergía S.A. instaló en la cúspide de una finca de 8 hectáreas ubicada en Tejona de Tilarán, en la provincia de Guanacaste, y que el presidente Miguel Angel Rodríguez inauguró ayer, a las 12:09 p. m.
Esas enormes estructuras, ubicadas frente al lago de Arenal, tienen como objetivo aprovechar la fuerza del viento (fuerte y constante allí) para producir energía eléctrica mediante un proceso en el cual intervienen, básicamente, hélices, generadores y turbinas.
Esa producción, que no contamina el ambiente pues no requiere del consumo de combustibles, es trasladada a la subestación más cercana del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), por medio de una línea. Una vez allí es integrada al sistema interconectado nacional.
Samuel Viroslav, presidente de Aeroenergía, explicó que normalmente los nueve molinos producirán electricidad suficiente para satisfacer las necesidades de 6.000 viviendas.
"Cuando sople mucho viento la producción será como para atender a 12.000 casas", manifestó ese hombre, quien ayer no hizo nada por ocultar la felicidad que sentía por ver cristalizado un proyecto por el que luchó durante los últimos cinco años.
Realizar ese sueño fue posible gracias al financiamiento que se realizó por medio del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y los bancos locales Corporación Interfin y BCT, con fondos provenientes de Danida.
Esa última entidad es un organismo adscrito al Ministerio de Relaciones Exteriores de Dinamarca. Carlos Zamora, director del BCIE en nuestro país, informó que la obra costó "cerca de $10 millones".
De acuerdo con el presidente Rodríguez, Aeroenergía le enseña al país importantes lecciones sobre lo que se puede hacer cuando se unen la tecnología, las investigaciones del ICE, la protección del ambiente, la necesidad de fomentar la producción, los aportes del sector público, el trabajo de empresarios jóvenes dispuestos a asumir riesgos, el respaldo de una comunidad progresista y la participación de varias fuentes de financiamiento.
Esta es la segunda planta eólica (impulsada por viento) que opera en Costa Rica. La primera fue inagurada, también por Rodríguez, el 14 de agosto, en Ranchitos de Tilarán. Esa pertenece a la compañía Plantas Eólicas S.A.