
Al vigésimo tercer presidente de Panamá, en el cargo desde el 1.° de setiembre del 2004, Martín Torrijos Espino, le correspondió firmar ayer, como testigo de honor, el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Costa Rica.
La fecha reviste importancia no solo por las expectativas que despierta el libre comercio entre los dos países fronterizos, sino porque la lucha por ese acuerdo se inició con negociaciones desde 1998, suspendidas en dos ocasiones por desacuerdos entre los países.
Aún más, desde 1973, cuando entró en vigencia un Tratado de Libre Comercio y de Intercambio Preferencial, los empresarios de las dos naciones mantienen un esfuerzo permanente por mejorar las condiciones de acceso recíprocas.
Torrijos, quien nació el 18 de julio de 1963, resaltó ayer la importancia de la apertura de mercados, una estrategia que viene apoyando desde su gobierno.
Destacó también que la “histórica firma” del pacto comercial se realice en el marco de la celebración del aniversario de los procesos de paz de Esquipulas.
El TLC ofrece, comentó el presidente panameño, un buen balance de oportunidades para los empresarios de los dos países.
Además, agregó, se enmarca dentro de un esfuerzo de los dos gobiernos por mejorar las relaciones y la cooperación bilaterales en muchos campos.
