Marco Vinicio Redondo Quirós, administrador e informático, asumió en febrero las riendas de una alcaldía desprestigiada.
Apenas cinco meses antes, el Organismo de Investigación Judicial allanó la Municipalidad de Oreamuno para decomisar documentos relacionados con el proyecto de interés social Vista Hermosa.
La Fiscalía indaga si hubo un sobreprecio en la compra de un terreno en el que se afincaron 480 casas, las mismas que hoy cumplen seis meses desocupadas y por las que el Gobierno pagó ¢3.000 millones.
Ahora a Redondo le toca limpiar la imagen del ayuntamiento y esclarecer si hubo irregularidades en la construcción del proyecto.
Como primer paso, el martes pasado acuerpó la decisión del concejo local de “no aceptar el proyecto Vista Hermosa”, porque en la zona no hay suficiente agua potable para satisfacer la demanda de cientos de vecinos nuevos.
La decisión lo enfrenta con el ministro de Vivienda, Fernando Zumbado, quien garantizó que el proyecto será ocupado en su totalidad.
En la otra acera, el alcalde insiste en que la constructora cavó un pozo insuficiente y se negó a conectar las viviendas al acueducto rural que abastece a San Rafael de Oreamuno.
El segundo round de esta contienda será el lunes, cuando el Ministro visite la comunidad.
