Santiago de Chile. A Marcelo Chino Ríos no le va muy bien en el tenis, pero sí en su vida sentimental, ya que se casará con la joven costarricense que lo desvelaba durante sus correrías por el mundo.
"El 26 de diciembre me caso", anunció Ríos la noche del lunes al canal 13 de la televisión de Santiago de Chile.
Ríos dijo que piensa residir en Chile con su futura esposa, la tica Juliana Sotela, de 17 años, a quien conoció en Miami. "No me gusta la humedad de Costa Rica, me hace transpirar mucho, y Juliana sabe eso", expresó.
Tras una pobre campaña que incluyó muchas lesiones y lo hizo descender a la casilla 35 del escalafón mundial, Ríos volvió al país el fin de semana para descansar y después reiniciar su preparación para el próximo año.
La joven tica y el chileno se conocieron hace cuatro años durante prácticas de tenis en el rancho escuela de Nick Bolletieri, en Miami, donde Ríos entrena ocasionalmente. La costarricense era una adolescente de 13 años.
Ellos protagonizaron un romance de novela, que incluyó un pedido público de disculpas del tenista, llorando frente a los periodistas, en una ocasión en que la costarricense amenazó con interrumpir la relación porque Ríos había sido fotografiado bailando "pegadito" con otra mujer, tras finalizar un torneo.
"Me siento bastante culpable y arrepentido sabiendo que (Juliana) está sufriendo por mi culpa y que la he perdido", declaró en esa ocasión.
"Quisiera demostrarle que me interesa y que, si de mí dependiera, me casaría hoy mismo", agregó.
Evidentemente, hablaba en serio. El romance se reanudó tras la mediación de los padres de ambos y el próximo paso es la boda.
La ceremonia se celebrará en Santiago, dijo Jorge, el papá de Ríos, tras el anuncio de su hijo, que sorprendió a medio mundo.
"Después de tanto altos y bajos me sentía solo y me di cuenta que la relación estaba bien", explicó Marcelo a sus interlocutores en la televisión.