
Un furgón valorado en casi ¢15 millones fue quemado ayer en una barricada que colocaron los sindicalistas de Japdeva.
El suceso ocurrió alrededor de la 1:45 p. m. a dos kilómetros del centro de Limón.
Álvaro Solano, chofer del furgón, relató que venía de dejar un contenedor en el muelle de Limón cuando se encontró con los manifestantes.
Solano dijo que transitaba último en una fila de camiones y que empezó a esquivar varias barricadas envueltas en fuego.
Recordó que al pasar por la última barrera, un grupo de protestantes comenzó a lanzar pedradas contra el furgón y empezó a quemarlo con cartones.
Solano saltó del cabezal para salvar su vida y sin poder llevarse sus pertenencias personales.
Luis Hernández, director regional de la Fuerza Pública, confirmó que por este hecho ayer fue detenido un hombre de apellidos Hurtado Gómez, de 42 años y vecino de Moín.
Sin embargo, aclaró que esa persona no es conocida del sindicato de Japdeva. “Es un “pelotero. Está detenido por desórdenes civiles”, agregó Hernández.
El oficial admitió que la situación en el puerto “ está caliente” por las amenazas del sindicato.
“De ahí, salieron y fueron cerrando por partes, incluso, la salida de cruceros. Ya ahí tiramos una bombita (lacrimógena) para dispersar un poco, pero después fue que hicieron el bloqueo en el que quemaron el camión”, dijo.
Este incidente se une a un incendio provocado por una bomba de fabricación casera, la noche del lunes pasado.
Personas desconocidas arrojaron el explosivo sobre un dique hecho con llantas, un kilómetro al oeste del cementerio.
Los bomberos tardaron una hora en apagar el incendio. Uno de ellos sufrió quemaduras en la cara y hombros. El hecho está bajo investigación.
“No apruebo situaciones como estas. Sin embargo, hay cosas que se salen de las manos del Gobierno y de uno como sindicalista”, comentó Ronaldo Blear, secretario general de Sintrajap.