La costarricense Maritza Castillo, madre del soldado tico Camilo Mejía, aseguró que apelarán la sentencia que condenó a su hijo a un año de prisión por desertar de la unidad a la que servía en Iraq.
De acuerdo con Castillo, su hijo, de 28 años, nacido en Nicaragua, pero con nacionalidad costarricense, cumplió en mayo del 2003 los ocho años de servicio militar que estipulaba su contrato con el ejército norteamericano.
Asimismo, Castillo afirmó que existe un tratado entre Estados Unidos y Costa Rica por el cual ningún costarricense puede ser obligado a realizar el servicio militar.
En el momento de su supuesta deserción, el sargento era jefe de escuadrón en el norte de Iraq, una de las zonas más conflictivas para el ejército norteamericano.
Durante el juicio, el fiscal, capitán A. J. Balbo, aseguró que Mejía “abandonó a sus hombres cuando más lo necesitaban”.
“Camilo no desertó”, alegó su madre, “fue movilizado en marzo del 2003, a pesar de que su contrato expiraba dos meses después, y desde el principio dijo no querer participar en una guerra que considera injusta”.
“Cuando regresó con un permiso de 15 días, estaba decidido a no volver a Iraq y de inmediato comenzó a preparar su defensa”, explicó Castillo.
Entre los defensores de Mejía se encuentra Ramsey Clark, quien fuera fiscal general (ministro de Justicia) durante la administración de Jimmy Carter (1977-1981) y un duro crítico de la invasión estadounidense a Iraq.
Entre los documentos que esgrimen los defensores de Mejía se encuentra una “objeción de conciencia”, presentada el 16 de marzo del 2004.
En este documento, Mejía señala el maltrato a soldados iraquíes, incluso antes de que las fotografías que probaban tal hecho dieran la vuelta al mundo.
De acuerdo con lo expresado por Castillo, organizaciones tales como Amnistía Internacional apoyan a Mejía en la apelación.
Cancillería estudia
Castillo aseguró que recientemente pidieron la participación del Gobierno tico, a cuyo consulado en Atlanta enviaron el contrato de Mejía con el Ejército.
Esta información fue corroborada por el canciller Roberto Tovar, quien declaró que el servicio exterior se puso en contacto con los abogados defensores de Mejía.
Según el Canciller, este primer contacto es informativo, “el próximo lunes, los documentos que hemos recibido serán estudiados por nuestras oficinas jurídica y de tratados”.
Tras ello, se definirá si el Estado costarricense ha de tomar alguna carta en el asunto, informó el Ministro.