
Isla del Coco (Puntarenas). Cómo erradicar animales introducidos por el hombre, así como erradicar especies vegetales que son extrañas, es parte de los esfuerzos por preservar este parque nacional, para lo cual se busca apoyo técnico y financiero.
La Isla del Coco, ubicada a poco más de 500 kilómetros al suroeste de Puntarenas, fue declarada –en 1997– por la Unesco patrimonio de la humanidad.
Se estudia la erradicación de animales exógenos, como cerdos, ratas y gatos, para lo cual se cuenta con la colaboración de expertos de Nueva Zelanda, Galápagos (Ecuador) y Francia, dijo Jorge Rodríguez Villalobos, biólogo y coordinador técnico del Área de Conservación Isla del Coco
También se proyecta la eliminación de especies vegetales traídas al territorio, como el café, y la recuperación de la vegetación original en algunos sitios donde actividades del pasado –como la colonia penal que existió a partir de 1879 y que dio lugar al desmonte de terrenos, con el fin de cultivar diversos productos– la destruyeron.
A la erradicación seguirían controles para evitar la reintroducción, agregó el biólogo.
Control de pesca
Por otra parte, destacó la labor de patrullaje que cumple la organización Marviva, que ha hecho efectivo el cumplimiento de la restricción de la pesca en la isla y aguas circundantes.
Otro proyecto es dotar al Área de Conservación de una nave más grande y capacitar al personal sobre protección y operación en la parte marina, explicó Rodríguez.
Mariana Kokkonen, de Finlandia, coordinadora para Latinoamérica y el Caribe de la parte marina del Patrimonio Mundial de la Unesco, hizo su primera visita a la isla, lo que se propició por un un curso de la Oganización de Estudios Tropicales (OET) que llevó a unos 60 costarricenses al territorio insular en la motonave Pacific Explorer.
“Costa Rica tiene en la Isla del Coco uno de los 10 sitios marinos más importantes del planeta. Los costarricenses deben estar orgullosos de esta área de conservación, que es un ejemplo para el mundo”, comentó Kokkonen.
Aparte de ser patrimonio de la humanidad, ahora se concibe a la isla como un eslabón clave en un corredor marino que incluye las islas Coiba (Panamá), Gorgona y Malpelo (Colombia) y las Galápagos (Ecuador).
Esta iniciativa regional acarrea beneficios múltiples, como hacer la pesca más sostenible en toda el área –que comparte problemas y necesidades– y dar seguimiento a aspectos como la conservación de las tortugas marinas.
La Isla del Coco tiene una superficie de 24 kilómetros cuadrados.