
El agua caliente para los tamales y la manteca hirviendo de los chicharrones son enemigos potenciales para los chiquitos este fin de año.
Más del 60 por ciento de todas las quemaduras atendidas en el Hospital Nacional de Niños tiene como causa la caída de líquidos como esos.
Por esta razón, la campaña del 2003 para evitar estos accidentes también se ampliará a la prevención de esas quemaduras y no solo aquellas causadas por la pólvora.
Hasta junio pasado, los hospitales del país atendieron 302 niños víctimas de líquidos y objetos calientes; 156 de ellos tuvieron que ser vistos en el Hospital Nacional de Niños.
Ese tipo de accidentes aumenta en noviembre, diciembre y enero pues los niños están más expuestos a ollas con agua hirviendo, dijo Rodolfo Hernández, director de ese hospital.
Aunque para este fin de año las autoridades quieren tener “cero” quemados por pólvora como sucedió en el 2002, a esa meta desean agregar la de ninguna víctima a causa de líquidos hirviendo, objetos calientes y fuego.
“A nuestro cuerpo no le sobra nada. Una quemadura deja secuelas físicas y psicológicas permanentes”, manifestó el médico.
Pólvora
Las acciones más fuertes desde el punto de vista de la seguridad se dirigirán a evitar la venta ilegal de pólvora a menores de edad, dijo el director de la Fuerza Pública, Wálter Navarro.
Ellos tienen a disposición de la gente una línea telefónica para plantear denuncias.
Esta semana realizaron el primer gran decomiso de 45.000 productos fabricados con pólvora.
Según Navarro, aumentará la vigilancia en las zonas fronterizas, con el fin de evitar el ingreso de pólvora de contrabando.
El Ministro de Salud a. í., Eduardo López, insistió en recordar que hay una ley –la 8201, que regula las armas y explosivos–, que condena con cárcel a quien venda pólvora a menores.
Según datos de ese Ministerio, en el país se han dado 300 permisos para vender pólvora. En este año, 200 más están en trámite.
Aunque Hernández apoya la idea en el sentido de la prohibición total de la venta, el Ministerio de Salud insiste en que el caso debe estudiarse.