La principal recomendación de la Reunión Hemisférica del Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales (DIRDN) -que terminó recientemente en nuestro país- la resume el viejo refrán según el cual "es mejor prevenir que lamentar".
Las 13 sugerencias que contiene la Declaración de San José -resultado de dicho encuentro realizado del 1 al 5 de junio- se orientan a que los gobiernos actúen en prevención y mitigación de los desastres naturales.
Incluir medidas de reducción de estas contingencias en el marco legal e institucional de las naciones y desarrollar una cultural de prevención y mitigación en los sistemas educativos de los países, son algunas de las principales recomendaciones. (Vea recuadro adjunto.)
"El documento se elaboró durante dos días con la participación de los 630 representantes de los 31 países asistentes.
Hubo mucho consenso y discusión abierta para que todos estuvieran contentos con el resultado", afirmó Helena Molin, representante para América Latina y el Caribe de la secretaría del DIRDN.
La Declaración de San José ya está en manos de los gobiernos participantes, organismos internacionales y en la página Web de las Naciones Unidas, informó Molin.
Sigurd Koberg, presidente de la Comisión Nacional de Emergencia (CNE), destacó la importancia del encuentro y afirmó que esa entidad remitirá el documento final a la Asamblea Legislativa, la Corte Suprema de Justicia, los ministerios y la Defensoría de los Habitantes, entre otros.
"La Declaración de San José es un documento que emana de una reunión Hemisférica por lo que su aplicación es genérica", dijo el funcionario.
Los resultados del encuentro hemisférico formarán parte de la discusión mundial que se realizará en el Foro Programático del Decenio 1999, en Ginebra, Suiza, el 5 de julio.