La Corte Plena de la Corte Suprema de Justicia designó ayer como nueva directora del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) a Lineth Saborío Chaverri, la primera mujer en ese cargo en la historia de dicho cuerpo policial.
Saborío, quien trabaja en el Poder Judicial desde hace 15 años, siempre en actividades relacionadas con la lucha contra el hampa, anunció ayer el fortalecimiento de programas y estrategias para combatir las organizaciones mafiosas.
"Trabajaremos contra las bandas organizadas; eso será una prioridad. Ante el poderío de esos grupos, debemos cambiar el sistema de operar para superarlos", añadió la jefa judicial.
Esta mujer, quien atribuye su ascendente carrera a su amor por la institución y por el ordenamiento jurídico (véase nota aparte), sustituirá a partir del 17 de mayo próximo al actual director del OIJ, Manuel Alvarado Blanco, quien regresa al ejercicio privado de la abogacía.
El nombramiento de Saborío fue avalado por 17 de 22 magistrados que componen la Corte Pena, en cuya votación, dada a conocer a las 4 p.m. de ayer, superó a dos contrincantes.
Fueron ellos los abogados Jorge Rojas, jefe regional del OIJ en Alajuela, y Daniel González, fiscal del Ministerio Público.
"Mi compromiso es el trabajo en equipo. Continuaré con la supervisión judicial y fortaleceremos la proyección hacia la comunidad, rompiendo esquemas para una mejor relación con los ofendidos", anunció la elegida.
El nombramiento de Saborío fue recibido con beneplácito en medios judiciales. Gran cantidad de personas, la mayoría funcionarios judiciales, acudió en horas de la tarde a su oficina para felicitarla y ofrecerle su apoyo.
"Es un acierto. Es una mujer con gran capacidad policial, de gran transparencia y honradez. La elección no podía ser mejor; con ella se armoniza el importante trabajo de un cuerpo policial como el OIJ. Yo, personalmente, la felicité y le prometí mi apoyo en todo", exclamó, visiblemente emocionado, el exdirector del OIJ, Rafael Angel Guillén.
Un criterio similar exteriorizó Rogelio Ramos, exdirector de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional, para quien la designación de Saborío fue "un sabio acierto".