
Un cable de alta tensión que atravesará nuestro país de norte a sur a lo largo de unos 462 kilómetros permitirá el intercambio de energía eléctrica entre todos los países de Centroamérica.
La línea cruza desde Panamá hasta Guatemala (1.830 kilómetros) interconectando subestaciones y los sistemas de distribución eléctrica de cada nación.
Esto permitirá a los países del istmo comprar o vender energía eléctrica, ayudarse unos a otros en caso de emergencias y reducir los riesgos de desabastecimiento.
Por ejemplo, Costa Rica podría vender energía cuando tenga sobrantes o comprar a precios más bajos si otros países tienen una mejor oferta.
El proyecto se denomina Sistema de Interconexión Eléctrica para los países de América Central (Siepac) y consiste en construir líneas de transmisión de 230.000 voltios y subestaciones eléctricas, en algunos casos.
La capacidad del sistema es igual al de la red de transmisión de nuestro país (300 megavatios).
La obra es coordinada por la Empresa Propietaria de la Red, constituida por todas las compañías eléctricas de Centroamérica, incluyendo al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
Aunque la orden de inicio se giró en octubre, las empresas adjudicadas – la mexicana Techint y española Abengoa-Inabensa–, todavía no han arrancado la construcción.
De norte a sur. En el caso de nuestro país la línea ingresará por Peñas Blancas y se interconectará con la subestación del ICE en Cañas, Parrita, Palmar Norte y Río Claro.
La subestación de Palmar Norte deberá construirse, dijo el gerente del ICE, Teófilo de la Torre.
En el tramo ubicado entre la interconexión con Nicaragua y Cañas, el tendido pasa sobre los cantones de La Cruz, Bagaces y Cañas en Guanacaste y Upala en la provincia de Alajuela.
A dar información. En Bagaces, el propietario de una finca por donde pasar la línea pidió a la Sala Constitucional frenar el plan hasta que el ICE creara un departamento para informar a los pobladores sobre los campos electromagnéticos.
El empresario, Fred Greiner, se quejó porque la red pasa por su propiedad y a pocos metros de casas, escuelas e iglesias.
La Sala IV acogió parcialmente el recurso y ordenó al ICE informar a las comunidades sobre el proyecto y los estudios científicos relacionados con campos electromagnéticos y la salud humana.
Geovanni Bonilla, vocero del ICE, aseguró que ya están desarrollando acciones de divulgación y capacitaciones con las comunidades que lo soliciten.
