
La empresa Labor Cofinco cerró el jueves en la tarde el relleno sanitario que tiene en Sandoval de Limón y no recibe las 70 toneladas diarias que generan los habitantes limonenses, por lo que la Municipalidad no recogió la basura ayer.
La compañía solo recibe los desechos de algunas empresas privadas, pero Rosario Gavas, dueño del depósito, anunció que el lunes les comunicará que en 10 días dejará de brindar ese servicio.
“Pido que respeten mis derechos. Cuando empecé me dijeron que la basura no debía quemarse, y resolví ese problema. Al principio no requería estudio de impacto ambiental, pero ahora sí. Estoy cansado de tantos problemas y siguen poniéndome trabas”, afirmó Gavas.
El detonante fue el rechazo de una apelación presentada por Gavas al Ministerio de Salud. Él la elevó porque esa dependencia le ordenó realizar algunos cambios en el relleno.
Entre ellos destacan: disminuir la inclinación de los taludes de la basura, construir una acera, colocar rótulos de información, cercar todo el terreno para que no ingresen personas o animales, y construir las obras pluviales ofrecidas en el plano.
Delia Villalobos, viceministra de Salud, indicó que le han dado a Gavas tiempo para realizar esas mejoras. El plazo vence el 15 de agosto.
“Tratamos de coordinar acciones con diversas instituciones para que el propietario no cierre”, recalcó Villalobos.
Por su lado, Róger Rivera, alcalde de Limón, dijo que se reunió con Gavas ayer, pero que no logró que le autorice a depositar la basura en el relleno.
“Le pedí unos días mientras localizo a Ricardo Toledo (ministro de la Presidencia) y a Juan José Echeverría (presidente ejecutivo del Instituto de Fomento y Asesoría Municipal, IFAM), para buscar una solución. Quizás nos reunamos este lunes”, dijo Rivera.
El alcalde explicó que solicitará autorización a la Municipalidad de Siquirres para llevar los desechos al botadero de ese cantón.
“Eso encarecerá los costos pues los recolectores tendrán que trasladarse a Siquirres”, advirtió Rivera.