
Al menos tres dirigentes comunales de Barrio Escalante, en San José, denunciaron haber sufrido amenazas o hechos de violencia, entre ellos ataques con piedras contra viviendas, vidrios quebrados y grafitis con insultos.
Los hechos afectan a personas que participan activamente en movimientos comunales y que, desde hace años, plantean ante la Municipalidad de San José e instituciones del gobierno central reclamos relacionados con el funcionamiento de comercios en Barrio Escalante.
Marcelo Solano, director de la Policía Municipal de San José, confirmó a La Nación que las autoridades ya se habían reunido con un grupo de vecinos y habían constatado la existencia de varias denuncias ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) por amenazas y daños a propiedades.
Solano explicó que existe un conflicto histórico entre algunos vecinos y un grupo de comerciantes por asuntos como ruido, contaminación acústica y establecimientos que, según las denuncias vecinales, realizan actividades distintas de aquellas para las cuales fueron autorizados.
Sin embargo, el jefe de la Policía Municipal advirtió que no existe, por ahora, evidencia que permita atribuir los ataques a comerciantes o establecer que ese conflicto sea el motivo de los hechos.
“Sin que concluyan las investigaciones, podría ser una conjetura poder responsabilizar al comercio o a alguien del comercio en concreto de ese tipo de hechos de violencia que están sufriendo los vecinos”, manifestó Solano.
Lo que sí considera novedoso es la aparición, este año, de episodios violentos contra personas involucradas en esos reclamos.
Solano mencionó grafitis, amenazas, piedras contra viviendas y ventanales quebrados y señaló que las víctimas coinciden con dirigentes comunales que firman documentos, participan en reuniones, envían correos y presentan reclamos ante las autoridades.
Videos captaron ataque contra una vivienda
Las autoridades cuentan con imágenes que podrían contribuir a determinar quiénes están detrás de los hechos.
Según Solano, la Policía Municipal ha observado grabaciones aportadas por comercios y vecinos. En el caso del ataque más reciente contra una vivienda, afirmó que las imágenes permiten observar a una persona que habría ejecutado directamente el ataque.
También se observa su ruta de salida y, en otras grabaciones, una motocicleta que aparentemente lo esperaba y posteriormente abandonó el lugar.
Ese material fue entregado por los propios vecinos al OIJ como parte de las investigaciones.
‘El miedo no me va a callar’
Una de las vecinas afectadas manifestó públicamente en redes sociales que el episodio no la hará abandonar sus reclamos.
“Sí, existe miedo cuando nuestra seguridad es violentada. Pero en mi caso, el miedo no me va a callar. Me da todavía más fuerza para seguir alzando la voz” Escribió en redes sociales.
La vecina vinculó sus reclamos con problemas que, asegura, la comunidad ha denunciado durante años, entre ellos ruido, tránsito, estacionamiento, residuos, consumo de alcohol y falta de fiscalización.
La Asociación Barrio Escalante Unido (ABEU) también rechazó públicamente los actos de vandalismo y pidió a las autoridades dar seguimiento a los casos y reforzar las medidas preventivas.
Policía refuerza vigilancia
Ante las denuncias, la Policía Municipal y Fuerza Pública mantienen un operativo conjunto en Barrio Escalante.
Solano explicó que el despliegue no se concentra únicamente en las amenazas denunciadas por los líderes comunales, sino también en otros problemas de seguridad reportados en la zona, como cuidacarros, tacha y robo de vehículos.
No obstante, aseguró que los recientes episodios obligan a incorporar a la vigilancia la posibilidad de que existan vecinos amenazados y nuevos actos de violencia.
“Pueden haber vecinos amenazados, pueden haber actos de violencia en cualquier momento”, afirmó Solano, quien agregó que los hechos reportados han ocurrido durante la noche.
La Municipalidad mantiene además presencia asociada al sistema de parquímetros hasta las 2 a. m., mientras que la Fuerza Pública mantiene acciones permanentes en el barrio, explicó el jefe policial.
