El País

Laura Rodríguez, la guardiana comprometida con la cultura y la historia en la Biblioteca Nacional

Con más de una década en la dirección de la Biblioteca Nacional, Laura Rodríguez logró que valiosas colecciones de más de 200 años de historia trasciendan las paredes y sean accesibles por web y redes sociales

Retrato de una mujer de mediana edad, blanca, pelo rubio, blusa azul, reclinada al lado de una biblioteca llena de textos antiguos.
Laura Rodríguez Amador es la directora de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano. Alonso Tenorio

Laura Rodríguez Amador recuerda sus domingos de infancia, cuando don Manuel Antonio y doña Anabelle, sus papás, la llevaban a las retretas en el parque de Turrialba. Era una rutina semanal que se repetía los miércoles por la noche. Sin falta, cada miércoles y domingo, la familia se sentaba a escuchar música junto a los vecinos del barrio.

Manuel Antonio, que en paz descanse, le inculcó a la futura directora de la Biblioteca Nacional, su pasión por la música, particularmente, la ópera. Anabelle, maestra de oficio, abonó el terreno con múltiples lecturas que fue dejando caer en manos de su primogénita apenas la niña aprendió a leer: Marcos Ramírez, Heidy, Mujercitas, Mi Madrina...

Medio siglo después, los ojos de Laura Rodríguez brillan al recordar esos momentos tan lejanos en el tiempo pero muy próximos a su corazón, mientras afuera, en pleno centro de la capital, se escucha la pitoreta del tren a su arribo a la estación del ferrocarril al Atlántico, vecina de la benemérita Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano.

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