
El Juzgado de Niñez y Adolescencia de San José concedió al travesti Luis Gerardo Mairena Rodríguez la custodia de un menor de 10 años, a quien cuida desde que el niño tenía cuatro meses de edad.
El fallo lo adoptó la jueza Milagro Rojas Espinoza al declarar que los padre biológicos abandonaron al menor.
Entre los razonamientos para dictar esta resolución, la jueza consideró: “En ese hogar el niño encontró el amor y la protección que le negaron sus progenitores”.
Más aún, razonó que en una entrevista con el menor este expresó: “Yo me siento bien con Mairena, me llevo bien como amigos, me gusta vivir con él; a mí no me gustaría vivir en ningún otro lado”.
La jueza calificó como vital esa declaración porque los principios que rigen la protección integral de las personas menores de edad piden escuchar lo que ellos dicen.
Por su parte, Rosalía Gil, presidenta del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), manifestó que en este caso la entidad siempre estuvo de acuerdo en que Mairena se hiciera cargo del niño.
“Le hemos estado dando seguimiento. Este asunto es un ejemplo de lo importante que es proteger a un niño y analizar cada situación de manera particular”, afirmó.
Rosalía Gil explicó que está segura que Mairena le ofrecerá al menor todas las cualidades y calidades que requiere para crecer de una buena manera.
Para la presidenta del Patronato de la Infancia, este fallo no significa un precedente, sino que advirtió que cada caso se debe analizar de manera individualizada y en la búsqueda de la felicidad del menor.
Largo proceso
Este asunto comenzó desde que el niño tenía cuatro meses de edad cuando la madre se lo entregó a Luis Gerardo Mairena para que lo cuidara.
Cuando el niño cumplió cuatro años la madre se presentó para reclamarlo, lo que originó una serie de investigaciones tanto judiciales como con el PANI.
Empero, durante el proceso el menor permaneció bajo el cuidado de Mairena e incluso en setiembre del año anterior, el travesti fue declarado depositario temporal del niño.
La jueza Milagro Rojas, para declarar el estado de abandono del menor, tuvo en consideración que el padre ha sido una figura ausente y negligente en la vida de su hijo.
En tanto, sobre la madre consideró que aunque quiere recuperar a su hijo, en la actualidad enfrenta procesos de protección para los otros dos hijos pues no cumple a cabalidad con sus deberes.
La jueza finalmente advirtió a Mairena que tiene el deber de proteger la integridad del niño en todos los niveles.
Aunque el fallo concede al travesti la posibilidad de continuar con el proceso para adoptar el niño, Mairena manifestó ayer que no piensa continuar con la disputa legal.
“La madre tiene la opción de apelar, pero no creo que lo haga. Esto es un triunfo, pero también ahora es un compromiso y un deber que estoy adquiriendo”, puntualizó.
El niño cursa quinto grado en una escuela privada en Goicoechea, San José.