
La Junta de Salud del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología Dr. Raúl Blanco Cervantes presentó un reclamo formal ante la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), por la proyección de construir el nuevo centro médico entre el 2035 y el 2038. La organización solicitó revisar el acuerdo adoptado el 3 de marzo de 2026, el cual posterga la construcción del nuevo centro médico por al menos 10 años más.
Alicia Avendaño Rivera, presidenta de la Junta de Salud, señaló que este cambio no es un simple ajuste administrativo, sino una medida que prolonga la saturación hospitalaria. La petitoria exige que el proyecto se ajuste a la realidad demográfica y sanitaria que enfrenta el país.
El reclamo se fundamenta en el riesgo que representa mantener la atención en la infraestructura actual, la cual tiene 67 años de antigüedad.
La Junta de Salud advirtió de que el edificio actual tiene limitaciones estructurales y observaciones sobre las normas de seguridad humana. Además, las condiciones de evacuación no son las óptimas para la población que atienden.
“A ello se suma que el principal argumento utilizado para justificar la extensión del cronograma pierde peso frente a los avances recientes del proceso de expropiación. Según la información expuesta en la solicitud formal, 13 de 16 propietarios ya cuentan con avalúo aceptado y existe la posibilidad de alcanzar 14 de 16 en el corto plazo, lo que representa más del 75% y cerca del 90% del terreno requerido para el proyecto", dice el comunicado de la Junta de Salud de ese centro médico.

Avendaño manifestó que la respuesta de la CCSS no puede ser la resignación frente al deterioro de los servicios geriátricos. La Junta de Salud resaltó que, en el 2023, la población mayor de 65 años superó las 600.000 personas. El reclamo enfatiza que el envejecimiento poblacional es acelerado y requiere una infraestructura que garantice la atención oportuna.
El planteamiento recibió el apoyo de diversas organizaciones sociales que defienden los derechos de los adultos mayores. Para la Junta de Salud, es una urgencia nacional tratar este hospital como una prioridad de salud pública. La nota enviada a los directivos de la Caja recalca que cada año de atraso genera consecuencias humanas y financieras para el sistema.
La Junta de Salud insistió en que la Caja debe corregir el rumbo de forma inmediata para evitar un mayor perjuicio a los pacientes. La organización sostiene que la evidencia académica del Observatorio del Desarrollo de la Universidad de Costa Rica respalda la urgencia de la obra. El reclamo concluye que postergar el hospital es una decisión que afecta la dignidad de la población adulta mayor.
¿Qué se construiría?
En enero del 2025, Mónica Taylor, presidenta ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), así como los gerentes de Infraestructura, Jorge Granados Soto, y financiero, Gustavo Picado Chacón, fueron llamados a comparecer ante los diputados de la Comisión Especial de Discapacidad y de Adulto Mayor.
Granados indicó que el proyecto se haría en dos partes. La primera consiste en la construcción de un nuevo edificio en el costado oeste del actual. En este inmueble se ubicarían algunos servicios; los primeros en adecuarse serían los considerados más críticos: emergencias, hospitalización, la infraestructura quirúrgica, laboratorio clínico, banco de sangre, imágenes médicas, terapia física y respiratoria, farmacia, nutrición y esterilización.

La segunda etapa, cuando ya esté en funcionamiento el nuevo servicio, consistiría en trabajos de readecuación, demolición y remodelación en el edificio antiguo. Ahí se ubicarían consulta externa, hospital de día, patología, ropería, servicios generales, ingeniería y mantenimiento y servicios administrativos.
Granados señaló que el siguiente paso es que la Junta Directiva declare de interés público la construcción del nuevo hospital para así proceder con las expropiaciones. Estas son necesarias para avanzar con licitaciones de diseño y construcción.
No obstante, en ese momento, esto no había sido posible. Los directivos no han podido sesionar por falta de cuórum, pues falta el nombramiento de un directivo del bloque de gobierno y uno del bloque empresarial.
En dicha comparecencia, el funcionario señaló que para tener listo el primer edificio se podrían tardar cinco años, tomando en cuenta todos los pasos previos.
