
El joven Berny Fajardo Sánchez, de 16 años, murió cerca de la 1:30 p. m. de ayer tras ser golpeado por una lancha en playa Bonita de Limón.
El accidente, al parecer, se produjo cuando la lancha Alfa y Omega, con un motor de 200 caballos de fuerza, hacía recorridos por el área donde había gran cantidad de bañistas.
“Nosotros solo sentimos un golpe en el motor”, relató Yaciel Araya, uno de los tres ocupantes de la nave involucrada.
Él aseguró que participaban en la búsqueda de un grupo de pescadores perdidos y en ese momento realizaban recorridos entre puerto Moín y playa Bonita.
Según dijo, cuando se percataron de que había una persona herida la subieron a la nave y se dirigieron hacia la costa para llevarla al hospital.
Agregó que cuando llegaron al sector conocido como Los Baños, en la ciudad de Limón, cerca del centro médico, se dieron cuenta de que el muchacho ya había fallecido.
El cuerpo del joven presentaba una herida en el pecho y una fractura en el pie derecho.
Reclamo
Al igual que los ocupantes de la lancha, Berny Fajardo era vecino del barrio Los Cangrejos, cerca de playa Bonita.
El muchacho acostumbraba ir a nadar junto con sus familiares. Ayer llegó desde las 8 a. m. con su mamá, Gladys Sánchez, y tres primas.
“Yo lo vi persignarse cuando entró al agua. Yo le dije: que Dios lo acompañe”, recordó una de las parientes, quien no quiso identificarse.
Para la madre, el hecho ocurrió por imprudencia de los ocupantes de la lancha.
“Desde que llegamos y él (Berny) comenzó a bañarse, ese muchacho y otros comenzaron a entrar y salir de playa Bonita con la panga”, se quejó.
Desde el inicio, agregó doña Gladys, se percató del peligro debido a la gran cantidad de jóvenes que corrían sobre las olas utilizando tablas de surf y boogies.
“Berny salió del agua y le di un vasito de fresco. Le dije que tuviera cuidado porque esa gente andaba haciendo loco y él me dijo que se sabía cuidar”, narró ayer con gran tristeza.
La madre aseguró que vio cómo la lancha se levantaba en medio de muchos bañistas y notó que su hijo se apartó de la zona, por lo que se sintió aliviada.
No obstante, lo perdió de vista por unos momentos y poco después se percató de que había ocurrido un accidente.
Desde la playa observó cómo levantaban a un muchacho y reconoció a su hijo por las “patas de rana” que llevaba.
“Esto fue por una imprudencia de ese muchacho con esa panga y ese motor, en un lugar con tantos niños.
No saben el dolor que yo siento”, expresó.
De acuerdo con un informe del Ministerio de Seguridad Pública, además de Araya iban en la lancha dos hombres de apellido Bell y Castillo.
Ellos quedaron a las órdenes de la Fiscalía de Limón. Fuentes judiciales dijeron que podrían enfrentar una causa por el delito de homicidio culposo. Colaboró la redactora Irene Vizcaíno.