El Juzgado Penal de Puntarenas declaró reo rebelde al italiano Alesandro Catini, imputado en una causa de narcotráfico que en octubre pasado provocó un remezón en la Fiscalía a raíz de una investigación por presuntas anomalías en el manejo del caso.
Catini, según fuentes allegadas a la causa, huyó del país meses atrás, cuando fue excarcelado junto con otros implicados y ninguna autoridad judicial dictó medidas cautelares en su contra para evitar la fuga.
El europeo era clave en las pesquisas que las autoridades realizaban contra una banda internacional que traficaba drogas en tablas de surf hacia el Viejo Continente desde Jacó, Garabito, Puntarenas.
Con una declaración de Catini a finales del año anterior después de caer preso en el aeropuerto Juan Santamaría con 4 kilos de cocaína se beneficiaron otros dos italianos a quienes, por razones que la Corte Plena investiga, la Fiscalía ordenó sobreseer.
En dicha declaración, Catini aceptó ser el dueño de la droga y excluyó a sus dos amigos, de apellidos Fondato y Acierno. Por ese motivo estos salieron del país el 15 de setiembre último.
Tras ser dictada la rebeldía del italiano, el juzgado penal pasó a las oficinas del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) una orden de captura, pese a que se considera difícil localizarlo.
Ese trámite se dispuso en el arranque de una audiencia preliminar a juicio por este caso, en el cual figuran también como imputados otros italianos de apellidos Naiglet, Contino, Botti y Barattolo, así como dos costarricenses de apellido Pérez y Jiménez.
Sin embargo, la audiencia fue anulada ayer en la mañana por la jueza Jenny Rodríguez debido a que ella no presidió la primera etapa. Se basó en los principios de continuidad e identificación del juez, que rigen en estos casos.
Inicialmente fue otro juez quien tramitó la causa. Se fijó el 18 de enero próximo para realizar de nuevo el citado encuentro.