El proyecto, que estuvo a cargo de la empresa Fapcom-Electran, costó cerca de ¢4.500 millones, financiados por el Consejo de Seguridad Vial (Cosevi).
El director ejecutivo del Cosevi, Edwin Herrera Arias, afirmó que los dispositivos de seguridad “tienen componentes de última tecnología, pero funcionan únicamente con estos equipos, de manera que en el mercado negro no tienen ningún valor, pues son para funciones muy específicas”.
“Desde el Cosevi propiciamos este tipo de proyectos que pueden salvar muchas vidas y disminuir los accidentes de tránsito, en este caso con el tren”, añadió Herrera.
Las autoridades viales ya registraron actos vandálicos contra los equipos, por lo que llamaron a los ciudadanos a denunciar estos hechos al 9-1-1.