Las inmensas llamas que alcanzaron alturas de hasta 10 metros convirtieron ayer el barrio Cristo Rey, ubicado al sur de San José, en un infierno terrenal, cuando ocho casas fueron consumidas por un voraz incendio.
De acuerdo con el reporte de los bomberos, la emergencia empezó a eso de las 3:25 p. m., al parecer, en el abastecedor Vistas del Pacífico. Hasta el momento, todo apunta a que un cortocircuito originó el fuego en una de las paredes traseras.
En cuestión de segundos, las llamas tomaron las dos casas que estaban a los lados del negocio y, en seguida, alcanzaron las otras seis; todas de madera y construidas -según los habitantes- hace unos 60 años.
Al sitio se desplazaron cuatro unidades extintoras de los bomberos y dos de socorro, pues 14 personas sufrieron quemaduras, problemas de respiración y ataques de histeria.
Juan Rafael Hidalgo, jefe de operaciones de bomberos, dijo que en la acción participaron unos 50 de sus hombres, ya que necesitaban bastante personal para impedir que las llamas tomaran toda la cuadra.
Las casas destruidas eran propiedad de los libaneses Isaías y Pedro Jop, quienes se las alquilaban a Xenia Alvarez, Carlos Jarquín, Oscar Mantilla, Margarita Valverde, Mayra Céspedes, Lidieth Barahona, Carmen Ramírez y Teresa Balzamín.
De acuerdo con el testimonio de varios vecinos, al fondo de las casas quemadas había unos ranchitos que también fueron devorados por el incendio. En total podría haber unas 60 personas a la intemperie y las pérdidas ascienden a los ¢20 millones.
A pesar de que las autoridades atribuyen la deflagración a un problema en el sistema eléctrico del abastecedor, existen otras versiones, como la de Oscar Mantilla, quien manifestó que un adicto al crack se encontraba detrás de las viviendas poco antes de que se iniciara la emergencia.
Asimismo, indicó que en horas de la mañana un motociclista desconocido, extrañamente, llegó al lugar para fotografiar las casas que fueron consumidas por la tarde.
Mientras los bomberos combatían las llamas, algunos delincuentes hacían de las suyas, pues a varios de los afectados les sustrajeron parte de lo que pudieron rescatar.
Para las personas que están interesadas en ayudar a los damnificados pueden comunicarse con la Asociación Comunal de la localidad, ya que desde ayer empezaron a recolectar bienes.