Un incendio que se inició ayer, a las 7:03 a. m. y que fue controlado a las 8:40 a. m., dañó parte del área de producción y almacenamiento en la fábrica de pinturas Sur, en La Uruca, San José.
El fuego posiblemente se inició por una chispa, por el roce de un elevador –que llevaba una tina con 250 galones de pintura– y una mesa de empaque, donde se llenan los tarros con el producto.
Cuatro empleados sufrieron lesiones: Carlos Miranda Herrera, Jaison Villalobos Fernández y Jimmy Quirós Alvarado fueron atendidos por la Cruz Roja en el lugar del suceso, mientras que Martín Rojas Quesada fue llevado al hospital Calderón Guardia con quemaduras en la espalda.
Rojas, operario, fue alcanzado por las llamas, que le prendieron la gabacha.
El incendio ocurrió en el sector de diluyentes para pinturas de autos. La fábrica tiene 50.000 metros cuadrados de construcción.
Después de que la tina volcó, las llamas se extendieron hacia una bodega de producto terminado donde había 300.000 tarros, con un valor aproximado de ¢400 millones, explicó Eduardo Fumero, quien es vicepresidente comercial de la empresa.
Alerta inicial
Seis trabajadores que se encontraban en el sitio fueron quienes dieron la voz de alerta sobre el incendio pues, en ese momento (a las 7 a. m.), empezaban a laborar otros 394 empleados.
En tanto, el fuego se extendió con rapidez y mientras las llamas salían por encima del techo de las instalaciones una espesa nube de humo negro era visible desde varias partes del Valle Central.
No obstante el peligro, los 24 miembros de una brigada contra incendio de Pinturas Sur, usando polvo químico y agua, trataron de aislar la deflagración, mientras los empleados de la industria eran evacuados y se alertaba a 20 familias cuyas casas están construidas al sur de la fábrica.
“Escuché una explosión que me despertó. Cuando salí, vi las columnas de humo y se oyeron otras explosiones”, narró José Canales Alvarado, el vecino más cercano a la empresa.
Agregó que de inmediato le avisó a otros vecinos y comenzaron a abandonar el barrio.
“Ya estábamos advertidos que en caso de incendio tenemos que salir por el peligro de un estallido grande”, agregó.
Hubo angustia y zozobra en esos momentos pues no se tenía noción sobre cuánto se había extendido el fuego, manifestaron empleados, quienes prefirieron no identificarse.
Tanto trabajadores como vecinos salieron caminando por una calle interna de las instalaciones del Consejo de Seguridad Vial, para evitar pasar por el frente de la fábrica, donde hay tanques con diluyentes de pinturas, los cuales se temía que pudiesen estallar.
Lucha certera
El combate directo de las llamas lo emprendieron 150 bomberos, con seis vehículos extintores. Al lugar se hizo presente personal de las estaciones Central, Pavas, Tibás, barrio México y Desamparados.
Primero usaron polvo químico, pero al ser un lugar abierto decidieron apagar las llamas solo con agua.
Héctor Monge, jefe de los Bomberos, comentó que el gran acierto inicial lo dio la brigada de la empresa pues aisló el fuego y evitó que se extendiera a otros sectores más peligrosos.
“Las llamas y el humo continúan porque es preferible que ese material se queme”, dijo Monge a las 8:40 a. m., cuando le avisaron que el fuego estaba totalmente controlado.