
La Conferencia Episcopal Nacional de Costa Rica (Cecor) mantiene operaciones de intermediación financiera en las que capta recursos de asociaciones religiosas de Guatemala y Costa Rica para invertirlas y cobrar por ello.
Así lo confirmaron desde Guatemala, el sacerdote Carlos Galeano, ecónomo de los Franciscanos de Centroamérica y en Costa Rica la ecónoma de las Hermanas Betlemitas, María de los Ángeles Gómez.
Desde Guatemala, el sacerdote Carlos Galeano indicó que la Asociación de Frailes Franciscanos de ese país invierte en la Conferencia Episcopal de Costa Rica y obtiene por esa inversión un rendimiento del 5,5%.
En Costa Rica, la ecónoma de las Hermanas Betlemitas, María de los Ángeles Gómez señaló que la Asociación de las Hermanas Betlemitas también tiene depositado su dinero en la Cecor.
Según la religiosa ellas acuden periódicamente a la tesorería de la Cecor a retirar los rendimientos de su inversión.
Solo entes autorizados. En Costa Rica solo pueden hacer intermediación financiera las entidades expresamente autorizadas por el Estado.
Según la ley, la intermediación financiera se concreta con la captación de recursos financieros del público en forma habitual con el fin de destinarlos, por cuenta y riesgo del intermediario, a cualquier forma de créditos o inversión en valores.
La Conferencia Episcopal no cuenta con ese permiso.
Desde diciembre del 2004 la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), ordenó a los obispos costarricenses cesar las operaciones de intermediación financiera que realizaban a través de la Conferencia Episcopal.
Ante una apelación impulsada por los obispos, en julio del 2005, el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif), confirmó las conclusiones.
El Conassif señaló que se había constatado la intermediación financiera ilegal debido a “la existencia de personas físicas o jurídicas, que si bien forman parte de la Iglesia Católica, entregan sus recursos a otra persona jurídica denominada Conferencia Episcopal, quien asume el riesgo y los destina por su cuenta y riesgo a la inversión de valores”.
¿Devolvieron la plata? El viernes 11 de abril, durante una entrevista realizada en La Nación , los obispos José Francisco Ulloa, Hugo Barrantes y Ángel San Casimiro aseguraron que la Conferencia Episcopal había seguido al pie de la letra las recomendaciones de la Sugef en relación con la intermediación financiera. Los prelados sostuvieron que habían devuelto el dinero a todos los inversionistas.
Ayer se intentó consultar a monseñor Ulloa pero no respondió los mensajes dejados en su celular. El vocero de la Conferencia Episcopal, sacerdote Glen Gómez, respondió con un correo electrónico cuyo contenido no está relacionado con la consulta realizada.
Eduardo Lizano, expresidente del Banco Central de Costa Rica y quien fuera asesor financiero de los obispos hasta el año pasado, confirmó ayer, en una entrevista con La Nación , que “hubo una época en la que se administraban ese tipo de fondos” (de congregaciones del extranjero y de laicos).
“Todo eso se deshizo porque la Sugef consideró que no formaba parte de la Iglesia costarricense”, dijo. Consultado sobre si esas operaciones podrían mantenerse, respondió que la Cecor estaría incumpliendo el mandato de la Sugef.