Para la mitad de los costarricenses, hay al menos una comida que no les gusta consumir.
Un estudio de Unimer para La Nación revela que las mujeres son las más delicadas en ese sentido, ya que el 56,4% dijo que no ingiere determinados alimentos, frente al 45,2% de los hombres.
Los resultados demuestran que existe una relación entre el consumo de determinados platillos con la edad y el nivel educativo. A mayor edad, las personas tienden a comer de todo; los más jóvenes son los que tienen una dieta más selecta. Y a mayor nivel de instrucción, son más exigentes que los de menor preparación académica.
Los mariscos (23,2%), el mondongo (19,7%) y el hígado (15,4%) son los platos menos gustados.