Cajón de Pérez Zeledón. El avión con 69 militares argentinos que se habría estrellado hace 36 años en Costa Rica y que ha sido motivo de amplia búsqueda y reportajes de prensa, se resiste a ser encontrado.
Tras una complicada caminata por la montaña, la Cruz Roja logró confirmar anoche que los restos de una nave reportada por cuatro campesinos eran de una avioneta tica que chocó contra un cerro hace 23 años, el 11 de setiembre de 1979, causando la muerte a sus cinco ocupantes.
Se trata de una Cessna 206 que despegó de Golfito hacia San José, la cual fue hallada siete años después, el 25 de diciembre de 1986, en el cerro San Pedro, San Isidro de El General.
Jorge Rovira, de Comunicaciones de la Cruz Roja, confirmó que un trozo del aparato, donde aparece inscrita la matrícula Tango India Alfa-Oscar-Alfa estaba en manos de un vecino de la localidad, que se los entregó anoche.
En ese percance murieron el piloto estadounidense Iah Kerns y su compatriota Derald Maguines. También el hondureño Urbano Flores y los costarricenses Alcibíades Rueda y Miguel Aguilar.
La TI-AOA (TI es Tango India, la matrícula que distingue a las naves ticas) una mañana, a las 10 a. m., en medio del mal tiempo.
"Los primeros restos se hallaron en 1986, cuando un incendio en el Chirripó dejó al descubierto la chatarra", comentó Rovira.
De esta manera se borraron las sospechas de que los restos fueran del avión argentino desaparecido el 3 de noviembre de 1965, un DC-4 de cuatro motores, que se cree que podría estar en Talamanca. Los militares viajaban de Argentina a Estados Unidos, y habían hecho escala en Panamá, de donde seguirían hacia El Salvador. Cerca de Limón el piloto reportó fuego en un motor.
Agotadora jornada
Aunque cuatro cruzrojistas se internaron más de cuatro horas en el cerro San Pedro, los primeros indicios desvirtuaron la versión del avión argentino.
Tras caminar sobre un trillo empinado y lodoso, los cruzrojistas llegaron al sitio donde lugareños habían filmado los restos.
Un indicio claro que observó la Cruz Roja son los colores de la nave. Las latas retorcidas tienen vestigios de azul, rojo y blanco, lo cual se relaciona con la bandera costarricense. La Cessna 206 era azul y blanca con las puntas de las alas rojas.
Según los montañistas y baquianos como Marvin Barboza, quien filmó el video el domingo trasanterior, la aeronave está incrustada en la tierra, por lo que su fuselaje es irreconocible. Está en un claro en medio de la tupida arboleda de la zona.
A lo largo de unos 300 metros están desperdigadas diversas partes metálicas y unos diez asientos, ya destrozados. Barboza agregó que sintió un olor extraño en la tierra, donde pudo haberse descompuesto un cuerpo.
Jorge Rovira aseguró que sus compañeros ya finalizaron la tarea de "plotear" el sitio, es decir, ubicarlo en el sistema de coordenadas empleado para la navegación aérea.
El sábado, los campesinos que la reencontraron dieron a Aviación Civil seis pedazos del aparato, entre ellos partes de las hélices, así como piezas dentales y un pequeño hueso. En cuanto a los argentinos, el misterio persiste.