El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) optó por iniciar negociaciones con la empresa Ansaldo Energía para culminar el proyecto geotérmico Miravalles II, mientras las responsabilidades por los atrasos de la obra siguen una ruta de doble vía entre ambas entidades.
El 3 de febrero culminó un plazo para que Ansaldo Energía -de origen italiano- entregara una serie de materiales para continuar con las obras, que hoy van a paso lento. Si el contratista no cumplía, el ICE podía optar por rescindir el contrato.
Sin embargo, de acuerdo con Gerardo Rodríguez, miembro de la Junta Directiva del ICE, de cancelarse el contrato, el ICE hubiera tenido que terminar el proyecto por su cuenta, lo que resultaba más costoso.
Así que, a pesar de que no se entregaron los materiales, se entró en negociaciones que pretenden restablecer el cumplimiento de los pendientes, según el jefe de la Unidad Estratégica de Negocios de Proyectos, Salvador López, a costa de no paralizar las obras.
Agregó que la compañía prometió que los materiales en disputa se embarcarán el lunes entrante en Italia para trasladarlos a Costa Rica.
El contrato con la empresa Ansaldo tiene un costo de $28 millones, (¢6.944 millones) y consiste en el suministro de los materiales para la instalación de la turbina y el generador de la planta.
Según Claudio Zeledón, jefe de asesoría legal del sector eléctrico del ICE, los retrasos que ha sufrido Miravalles II implican multas diarias para Ansaldo, las que, según el abogado, ya alcanzan el 20 por ciento del contrato, cifra que constituye el tope máximo.
No obstante, de acuerdo con López, las multas no forman parte de las negociaciones por cuanto deben calcularse a posteriori.
"Nosotros trataremos de defendernos por las multas porque son injustas", afirmó Mariano Vidal, representante de Ansaldo, durante una entrevista telefónica realizada el viernes alrededor de las 4 p. m.
Sin embargo, media hora después llamó de nuevo a la Redacción de este diario para "prohibir" que se publicaran sus declaraciones. A las 5:13 p. m. envió un fax en el que solicitaba que se trasmitiera por la misma vía una copia de cómo se publicarían sus declaraciones.
Pimpón de culpas
Actualmente las negociaciones giran en torno a si el ICE debe restablecer el pago de algunos materiales, pero dicha institución alega que Ansaldo aún no ha cumplido con todas las formalidades del caso.
López afirmó que los contratistas no han presentado certificados de prueba y de origen del equipo. "Estamos revisando todas las facturas, y ellos -Ansaldo- están entendiendo dónde está el problema".
Vidal aseguró que dichos requisitos no estaban claramente establecidos en el contrato. Además, dijo que el ICE no desembolsó $4,5 millones (¢1.116 millones) correspondientes al pago de materiales y documentos, principalmente luego de que el 1º de agosto se llegó a un acuerdo para que el ICE siguiera pagando el material.
"El contrato se está atrasando y no tenemos dinero para comprar materiales", afirmó Vidal.
De restablecerse el ritmo normal de las obras, el proyecto Miravalles II estaría listo en mayo.