
El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) anunció que los apagones continuarán la próxima semana en todo el país.
Anoche, en un comunicado de prensa enviado a las 7:40 p. m. el ICE dijo que los racionamientos se aplicarán desde el lunes 23 de abril y hasta el viernes 27.
Para hoy y mañana, la entidad no tiene previsto realizar cortes en el servicio eléctrico.
Esta medida pretende resolver las insuficiencias en la generación eléctrica que viene sufriendo el país desde principios de este mes, cuando se dañó una turbina de 40 megavatios en Moín.
La crisis se agravó el miércoles pasado cuando trascendió que otras tres turbinas se averiaron en Moín, Barranca y San Antonio de Belén.
Hasta ayer, el ICE tenía un faltante de 104 megavatios para satisfacer la demanda nacional.
El escueto plan de cortes eléctricos fue presentado en un comunicado de apenas siete párrafos, que no indica los horarios ni las comunidades afectadas por los racionamientos.
El Instituto ordenó a las cooperativas y empresas distribuidoras de energía a suspender temporalmente sus servicios todos los días entre las 6 a. m. y las 11 p. m.
El plan establece la cantidad de megavatios que las distribuidoras deben ahorrar según la hora del día.
Por ejemplo, del lunes 23 al viernes 27 de abril , a la 1 p. m., el ICE reducirá la carga eléctrica en 150 megavatios (MW), mientras que a la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) le corresponderán 130 MW.
Otras empresas como ESPH, y Jasec y las cooperativas Coopeguanacaste y Coopelesca reducirán la carga en 10 MW cada una. Coopesantos ahorrará 3 MW todos los días a la 1 p. m.
Incertidumbre. Salvador López, director del Centro de Control de Energía del ICE, dijo que las distribuidoras tendrán que definir los horarios de corta y notificar a las comunidades afectadas.
Desde el jueves los usuarios han venido quejándose por la poca información divulgada por el ICE, que no previno a las familias y al comercio de los racionamientos.
Según Geovanni Bonilla, vocero del ICE, las averías del miércoles en las plantas térmicas obligaron a la entidad a tomar decisiones rápidas y no pudo notificar a los usuarios.
El Instituto prometió que el plan de apagones de la próxima semana no afectará hospitales, estaciones de bomberos, generadores e industrias y pidió a los distribuidores que las suspensiones no sobrepasen las dos horas continuas por sector.
El comunicado agrega que esta medida de contingencia “procura resolver las insuficiencias en la capacidad de generación de energía provocadas por el impacto de la estación seca”, que redujo el caudal de los embalses en las hidroeléctricas Arenal, Angostura y Cachí.
Además, el país perdió otros 60 megavatios desde el 19 de marzo anterior, cuando Panamá suspendió la venta de electricidad a Costa Rica y también alegó problemas de generación energética.
Esperanza. Salvador López estimó que los racionamientos podrían suspenderse si durante el fin de semana el ICE logra reparar la turbina de 33 MW que está descompuesta en Moín.
Ayer, el ICE puso en operación las plantas de Barranca y San Antonio de Belén, que juntas generan 34 megavatios de potencia.
Sin embargo, es necesario que entre a operar Moín para que el ICE pueda ofrecer electricidad durante las 24 horas del día.
Las cuadrillas también trabajan en la remoción de un transformador que explotó el jueves a las 8:10 p. m. en la subestación de Arenal, en Tilarán Guanacaste. Los daños dejaron al país sumido en la obscuridad al menos una hora.
Aunque el apagón nacional y los daños en las plantas térmicas son hechos independientes, sí afectaron la imagen del Instituto, que ayer convocó a una conferencia para dar explicaciones.
En esa conferencia, Luis Pacheco, asistente de la subgerencia de Electricidad, aceptó que en el verano el ICE ha sido incapaz de generar energía alternativa para cumplir con la demanda.
Reconoció que el país sobrevive desde diciembre con energía generada por hidrocarburos, pues las hidroeléctricas son insuficientes y hay retrasos en proyectos como Pirrís y Garabito.
