
Alajuela. El nuevo hospital de la ciudad de Alajuela mantendrá el nombre de su predecesor: San Rafael, que en hebreo significa “medicina de Dios”.
Ayer, a las 9:50 a. m., después de que el presidente, Abel Pacheco, cortó la cinta y monseñor José Rafael Barquero roció con agua bendita las instalaciones, los alajuelenses estrenaron oficialmente su nuevo hospital.
Lo esperaron durante 22 años. En 1982, el entonces presidente ejecutivo de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), Guido Miranda, ordenó comprar el terreno donde hoy se erige el más moderno centro de salud del país.
El director médico del hospital San Rafael, Francisco Pérez Gutiérrez, manifestó que ya opera a un 70 por ciento de su capacidad.
Las áreas en pleno funcionamiento son medicina interna y obstetricia, en tanto que pediatría está ocupada en un 50 por ciento.
Según agregó, a partir del martes empezará la fase de internamientos para programar cirugías, pues por ahora solo se opera a los pacientes que ingresan de emergencia.
El 5 de octubre, el viejo edificio del hospital cerró sus puertas, después de atender a miles de alajuelenses durante los últimos 99 años.
La despedida de la antigua estructura culminó este domingo con una “serenata” de mariachis, a las 8 a. m.
Procesión y desfile
Posteriormente, Alajuela programó una mezcla de procesión y desfile que incluyó una imagen del arcángel San Rafael (cuya fiesta religiosa se celebró ayer), dos hileras de bomberos y bastoneras, una “tumbacocos” y muchas banderitas amarillas y blancas del Vaticano.
La caminata arrancó frente al parque Palmares, al norte del casco central, y siguió hasta el nuevo edificio, que se levanta a un costado de la radial Francisco José Orlich, en la entrada sur de la ciudad de Alajuela.
Allí se agolpó por lo menos un centenar de lugareños, otro tanto más de invitados especiales y decenas de abanderados de escuelas y colegios.
Al ingresar a la nave central del edificio, los invitados no podían dejar de admirar el domo traslúcido del techo. Hacia abajo, lo acompañan cuatro pisos de una arquitectura amplia y colorida que contrasta con los angostos pasillos y el escaso espacio de la vieja estructura.
El nuevo hospital es tres veces más grande que el anterior, tiene 34.856 metros cuadrados, cuatro pisos, 310 camas, 8 quirófanos y 46 salas de consulta externa.
Tuvo un costo de $36 millones y desde ya atiende una población de 700.000 habitantes.
Según su director, Francisco Pérez, el centro promoverá un uso más racional de las camas, en especial con aquellos pacientes que pueden, después de pocos días de internamiento, regresar a sus casas para su recuperación final.
“Pocos sinvergüenzas”
Durante su discurso inaugural, el presidente Pacheco se desvió del texto original para recalcar que en el Seguro Social y en otras instituciones del país “son pocos los sinvergüenzas y los canallas”.
Los últimos escándalos con el manejo de los fondos públicos no tienen por qué mellar en el ánimo de los servidores de la CCSS, “que en su inmensa mayoría son gente buena, comprometida con el humanismo, ‘cajistas’ de corazón”, añadió el mandatario.