
Desde las 5 p. m. de ayer se restableció la atención normal de partos y otras emergencias ginecológicas en el Hospital Nacional de las Mujeres (antes Maternidad Carit).
Este centro de salud suspendió desde el jueves por la tarde, debido a trabajos en las instalaciones eléctricas cuyo fin era bajar el riesgo de incendio por sobrecarga de una vieja planta generadora.
El subdirector del hospital, Moisés Fallas Corrales, confirmó por la tarde que los trabajos finalizaron bien, gracias a la ayuda de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL).
En total, 200 consultas con especialistas fueron suspendidas ayer. A las pacientes que tenían estas citas se les reprogramará la atención lo más pronto posible.
Mientras se dio la suspensión de servicios, las emergencias -especialmente, los partos- fueron atendidos entre los hospitales México, San Juan de Dios y Calderón Guardia, todos en San José.
En el Calderón Guardia, el director médico Luis Paulino Hernández dijo que sufrieron saturación de servicios por atender a las pacientes referidas por el Hospital de las Mujeres.
Sin embargo, al mediodía solo permanecía en el salón de maternidad de ese centro Maribelle Alatta Rubio, de 28 años, quien la noche del jueves dio a luz a su segundo hijo, Steven Manuel.
Maribelle Alatta llegó el jueves al Hospital Nacional de las Mujeres casi a punto de tener a su hijo pero, como no había servicio eléctrico, tuvo que ir, por sus propios medios, al Calderón Guardia.
Los trabajos pretenden bajar el riesgo de incendio en las viejas instalaciones. Está planeado un trabajo mayor, cuyo costo ronda los ¢100 millones y que pretende la sustitución de toda la red eléctrica del hospital.
Los arreglos permitirán el funcionamiento normal del centro.