
La tragedia con cobalto no solo afectó la vida de los enfermos sobreirradiados. También le cambió el rumbo a la del radiofísico implicado en el accidente: Juan Francisco Cabezas Solera, hoy de 57 años.
Los pocos amigos y su familia se han convertido en el principal sostén todo este tiempo.
Cabezas fue el único acusado por la tragedia. En el juicio, se le sentenció a seis años de cárcel y a cinco más de no ejercer la radioterapia, pues se le encontró responsable de 16 homicidios culposos.
Los jueces lo absolvieron de 14 acusaciones de homicidio culposo y 59 lesiones culposas presentadas por el Ministerio Público –órgano acusador del Estado– en la etapa de conclusiones.
El jueves 24 de julio, en conversación telefónica con La Nación , Cabezas no quiso referirse a los pormenores del proceso legal.
“La resolución está en manos de los tribunales. Esto es y ha sido un asunto muy complejo en el que las víctimas y yo presentamos las impugnaciones correspondientes a su debido tiempo. Por ello, hay que esperar a que finalice su estudio y esperar la resolución”, dijo sin más.
Él está dispuesto a aceptar cualquier resolución que salga de la Sala Tercera. Incluso, si dejaran en pie su sentencia de cárcel.
“Desde un inicio en este proceso, consideré todas las posibilidades. A eso habrá que referirse en el momento dado. Yo la aceptaré, cualquiera que sea la resolución”.
Siguiendo el curso
Actualmente, Cabezas Solera se dedica a actividades que no están relacionadas con su quehacer anterior como radiofísico. “Son asuntos propios personales profesionales y privados”, agregó sin profundizar.
“Yo siempre lo he dicho (el accidente), fue un evento sumamente doloroso para todos: para las víctimas y para el imputado, en donde la Caja (Costarricense de Seguro Social) nunca asumió la responsabilidad que le correspondía y buscó a alguien en quien descargar un hecho del cual no soy responsable”, dijo Cabezas.
En una entrevista, el 24 de febrero del 2001, Cabezas dijo que él advirtió sobre el mal estado del equipo y que la Caja nunca actuó a tiempo.