El cuerpo sin vida de la niña de nacionalidad nicaragüense Emma Elizabeth Góngora Jaime, de siete años, apareció ayer en la finca cafetalera Montealegre, en San Juan de La Unión, Cartago.
La menor había desaparecido desde las 9 a. m., cuando acompañaba a sus familiares en la recolección de café, confirmó su abuela, Ceferina Barahona.
“Ella nos dijo que iba a hacer una necesidad fisiológica, por lo que se retiró un momento a una parte del cafetal donde no había personas, pero no regresó”, contó doña Ceferina.
Ante esto la Fuerza Pública realizó un recorrido por la extensa propiedad y alrededor de las 5:10 p. m. dos de los policías encontraron el cuerpo.
La menor estaba cubierta con troncos y algunas ramas y las autoridades presumen que murió estrangulada.
“Fue muy difícil observar a la niña en esa condición”, expresó uno de los oficiales que participó en el operativo.
La policía sospecha que uno de los trabajadores de la finca es responsable del crimen.
Posible venganza
Doña Ceferina aseguró que la causa del homicidio pudo ser una venganza contra su familia.
“Teníamos algunos problemas con unas personas que trabajan acá”, sostuvo la consternada abuela.
Pese a esta versión, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) no dio detalles acerca de posibles sospechosos para no obstaculizar las indagaciones que realiza.
La niña estaba en Costa Rica desde hacía tres años y vivía en Tirrases de Curridabat, San José, con su madre, el padrastro y la abuela.
La menor recolectaba café y por eso no había ido a la escuela, manifestó doña Ceferina, quien la calificó como muy obediente.