
Hace 50 años, el entonces presidente de la República, Daniel Oduber, aseguró que estaría de acuerdo con que los trabajadores de los ferrocarriles nacionales asumieran la propiedad de la empresa
Esto lo declaró en una carta que envió a dirigentes sindicales, en respuesta a un texto que le enviaron previamente relacionado con la fusión de los ferrocarriles y un cambio de administración.
“No tendría inconveniente en que así fuera y el Gobierno estaría gustoso de ayudarles, si decidieran asumir la propiedad total de la nueva empresa”, ofreció Oduber a Osvaldo Muñoz secretario general del Sindicato de Trabajadores del Ferrocarril Nacional al Atlántico, y a Edgar Solís, de la Unión Ferroviaria Nacional.
Oduber afirmó que la modernización, integración y electrificación del sistema ferroviario representaba la única vía viable para sanear las finanzas del sector y asegurar financiamiento externo.
De acuerdo con el mandatario, el déficit acumulado entre las dos instituciones ferroviarias encargadas alcanzaba ese año los ¢100 millones. Oduber descartó un aumento en las tarifas del servicio, advirtiendo que tal medida dejaría a los trenes fuera de competencia .
Asimismo, el gobernante descartó que el Gobierno Central pudiera absorber las pérdidas mediante el Presupuesto Ordinario de la República.
Para 1977, las pérdidas estimadas de los ferrocarriles ascenderían, según Oduber, a ¢500 millones.
Ante este panorama, el mandatario confirmó haber solicitado un estudio financiero integral de ambas instituciones encargadas del sector, coordinado desde Casa Presidencial.
El jefe de Estado pidió a las organizaciones sindicales establecer una comisión, junto con el ministro de Desarrollo, Fernando Naranjo, para analizar la situación financiera de los ferrocarriles nacionales.
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