
En el banco de familias que están listas para una adopción, aparece el nombre de 68 parejas nacionales y el de 12 extranjeras.
Pese a que el número es considerado alto por las autoridades del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), les ha sido difícil encontrar hogar a 38 niños, todos mayores de cinco años.
Los gustos de los matrimonios, la falta de requisitos y el tiempo que implica los trámites son los principales obstáculos para que haya compatibilidad entre los padres e hijos potenciales.
Cristian Carvajal, de la Secretaría de Adopciones del PANI, explicó que la mayoría de las parejas busca bebés (0 a 3 meses), de ser posible mujeres y cuyos padres biológicos fueran sanos.
Sin embargo, gran parte de los menores que califica para una adopción son mayores de cuatro años. Aunque algunos hubieran llegado al PANI más pequeños, el tiempo para evaluarlos y declararlos en abandono (requisito indispensable) toma tiempo.
"Para que un niño se le dé la declaración de abandono, antes se debe trabajar con la familia biológica del menor para evitar problemas, al menor también se le hacen pruebas, y finalmente, un juez debe emitir la declaración", comentó Carvajal.
Otro obstáculo es que, según la legislación, los grupos de hermanos no se pueden separar, y muchas familias solo desean uno o quizá dos.
Carvajal aceptó que muchas parejas desisten en el intento porque pasan meses y hasta años y nunca apareció el menor con las características que solicitaron.
Y al igual que las familias renuncian al proceso, a los niños también se les saca después de cierto tiempo.
Por lo general, si después de tres años de "promocionarlos" no hay éxito, entonces se les retira de la lista y se les busca alguna otra alternativa para que construyan su proyecto de vida.
Estudio. El Consejo Nacional de Adopciones es el encargado de hacer el "empate" entre los niños y sus futuras familias.
Carvajal explicó que la selección se hace según la mejor opción del niño y no de las parejas.
Por eso es que los matrimonios o quienes deseen adoptar deben pasar por una serie de evaluaciones sociales y psicológicas para garantizar la idoneidad del hogar.
Rosalía Gil, presidenta ejecutiva del PANI aseguró que el proceso es transparente y con "cero influencias".
Sin embargo, familias consultadas aseguraron que durante el proceso se les ofreció agilizar los trámites a cambio de dinero.
Gil aseguró que esto no es posible y es absolutamente prohibido. Solicitó que cualquier denuncia de este tipo se la presenten directamente a ella.
"Como en toda institución pública y privada, hay empleados más eficientes que otros, y más atentos unos que otros, pero también se está trabajando en su capacitación", aseguró la funcionaria.
Dónde están. Todos los niños que pueden ser dados en adopción viven en los albergues del PANI o en alguno privado subsidiado por el Patronato.
En estos lugares se les atiende, se les cuida y se les trata de dar una vida normal mientras los adoptan.
Algunos de estos lugares reciben a los niños hasta los 18 años, a otros se les debe trasladar a diversas alternativas cuando son más pequeños.
Una de las principales alternativas son las Aldeas SOS, el proyecto de atención funciona como una familia más. Ellos cuidan de las menores incluso más allá de su mayoría de edad.
Por ejemplo, actualmente unos seis integrantes, de más de 20 años están cursando una carrera.
Lilliana Alonso, de las Aldeas SOS, explicó que los niños son remitidos por el PANI, y entre más pequeños lleguen mejor, pues les será más fácil adaptarse al sistema.
Sin embargo, la capacidad de estos lugares es limitada. Actualmente se cuida de 300 menores en diferentes modalidades.
Adopciones directas. Más que un asunto de dinero, es una cuestión de tiempo. Las adopciones por la vía privada son las preferidas en el país.
Mientras las públicas se pueden demorar de uno a dos años, las que se realizan directamente con un abogado tardan unos seis meses.
De las 400 adopciones que se registraron el año pasado en Costa Rica, en un 60% se concretaron sin la intervención del Patronato Nacional de la Infancia (PANI).
A la diferencia en costo (una adopción privada puede demandar $5.000) y tiempo, se añade otra: por la vía privada la familia ya tiene electo al menor.
El PANI propuso una modificación al Código de la Niñez y la Adolescencia para poder intervenir en las adopciones directas, en especial en las gestionadas por extranjeros.
Se desconoce cuántas directas se han hecho este año.