
La “guerra entre bandas” de narcotraficantes obligó a la Fiscalía a tomar medidas para “enfrentar estas fuerzas grandes”.
Así lo admitió ayer el fiscal general de la República, Francisco Dall’Anese, durante su comparecencia ante la Comisión Legislativa que investiga eventuales nexos de las FARC en el país.
Según Dall’Anese, la existencia de esa “guerra” se pone en evidencia con la cantidad de asesinatos cometidos por sicarios, en la mayoría de los cuales hay sudamericanos involucrados.
También, dijo el fiscal, se refleja en la operación aquí de carteles colombianos y mexicanos de la droga. De ahí las capturas recientes y los casi 65 toneladas de cocaína decomisada en 20 meses.
Otro signo es la detección de grandes cantidades de dinero en camiones pues, según el funcionario, los carteles ahora prefieren trasladar el efectivo debido a que el levantamiento del secreto bancario hace inconveniente depositarlo en cuentas bancarias.
Para mejorar el combate contra “estas fuerzas”, Dall’Anese anunció luego de su comparecencia la apertura de la Fiscalía Especializada en Crimen Organizado.
Esa unidad contará con 15 fiscales, mientras que otra cantidad no precisada se unirá a la Fiscalía de Narcotráfico.
“La Fiscalía de Narcotráfico seguirá viendo el tema de la droga y la Fiscalía de Crimen Organizado se encargará de los homicidios por sicarios”, agregó .
Los nuevos fiscales ocuparán algunas de las plazas que se financiarán con el presupuesto extraordinario, por ¢14.000 millones, que el Poder Ejecutivo envió al Congreso para reforzar la lucha contra la delincuencia.
Falta. El Fiscal advirtió que las nuevas plazas no será suficientes para frenar la delincuencia.
Por esa razón, instó a los diputados a aprobar el proyecto de Ley de Fortalecimiento Integral de la Seguridad Ciudadana.
Esa iniciativa incluye la creación de la Plataforma de Información Policial, la cual permitirá a los cuerpos policiales compartir información , y el Centro Judicial de Comunicaciones que habilita personal para intervenciones telefónicas que respalden investigaciones.
Este tema surgió ante cuestionamientos de los legisladores sobre las pruebas de que las Fuerzas Revolucionarias Revolucionarias de Colombia (FARC) operan en el país.
Dall’Anese comentó que ante la relación de las FARC con el narcotráfico no se puede descartar que si hay una mayor actividad de los narcos aquí, también exista mayor penetración de las FARC.
Costa Rica surge como una salida para estos criminales debido a políticas frontales del Gobierno colombiano y el aumento de la seguridad en Estados Unidos.
“Es como fumigar los pisos de abajo y arriba y no en el medio”, ejemplificó.
