Decenas de personas desmayadas sobre la calle y otra cantidad mayor con problemas respiratorios y náuseas, fue el inicio de una emergencia tóxica ocurrida ayer en la tarde en la fábrica de la Irex, en Salitrillos de Concepción, en La Unión de Cartago.
Al menos 1.200 personas resultaron afectadas por una fuga de gas cloro que se presentó en el inmueble, cuando el químico era trasladado de un cisterna a los tanques de la empresa.
La voz de alarma llegó a los bomberos a la 1:10 p. m.
En ese momento, una nube gigantesca empezó a expandirse por toda la planta y, posteriormente hacia otros distritos como Dulce Nombre, San Rafael, San Diego y Tres Ríos, cabecera del cantón.
Incluso, se reportó presencia leve del químico en Curridabat y San Francisco de Dos Ríos.
Ambulancias, patrullas y vehículos particulares se encargaban de llevar a familias enteras afectadas por la inhalación del tóxico al puesto que la Cruz Roja levantó a unos 400 metros de la fábrica Irex y a la cl¥¥inica del Seguro Social ubicada en Tres Ríos.
Un reporte recibido ayer a las 8:30 p. m., señaló que del total de afectados, 60 fueron trasladados a varios hospitales en condición regular y otros 15 en categoría roja; es decir, graves.
Uno de los más afectados fue el conductor del cisterna, cuya identidad no trascendió. Él sufrió quemaduras internas por el tóxico, cuando intentó cerrar las válvulas del cisterna.
Esta misma persona supuestamente fue la responsable de producir la fisura en el conducto, pues por razones desconocidas movió el furgón cuando éste aún estaba conectado a un tanque.
Pese a ello, no hay una versión oficial sobre lo ocurrido, y hasta hoy en la mañana comenzarán las investigaciones.
El accidente
"Estábamos trabajando cuando empezamos a percibir el olor del gas, que nos impedía respirar bien. Todos tuvimos que salir corriendo de ahí", explicó Martín Castro, empleado de la fábrica.
Los cuerpos de socorro necesitaron 4 horas y 20 minutos para controlar por completo el escape, pues las cuatro válvulas de seguridad se trabaron.
Esto porque, según Jorge Lizano, jefe de los Bomberos, parte del gas se congeló dentro del conducto, tras el contacto con el oxígeno e impidió que las llaves cerraran.
La nube tóxica sobre esta área de la fábrica dificultó aún más el trabajo de los seis especialistas en el manejo de materiales peligrosos que se encargaron de cerrar la fuga.
A eso de las 4 p. m., la emergencia había sido controlada en un 75 por ciento; sin embargo, aún quedaba una válvula abierta que arrojaba más gas cloro.
Según estimaciones preliminares, si se toma como base el tamaño del tanque que almacenaría el químico, la fuga fue de poco menos 20 toneladas de gas.
Las condiciones climáticas que imperaron ayer en la tarde en la zona afectada por la nube tóxica complicaron la emergencia.
El viento se encargó de llevar el gas hacia diferentes sitios, mientras que la lluvia y el frío del fin de la tarde hicieron que la nube bajara de nuevo. Es decir, empezó a correr por varios caseríos aledaños a la fábrica.
Por ello, entre las 4:30 p. m. y las 6: 30 p. m., la cantidad de personas con problemas de respiración e irritaciones aumentó en forma considerable.