
De chiquillo recolectó café, vendió tacos, trabajó en una fábrica de embutidos y en un tramo del mercado de Grecia.
Hoy, a sus 38 años es diputado, lidera la fracción socialcristiana y aspira a ser el próximo presidente de la Asamblea Legislativa.
Se trata de Gerardo Alberto del Socorro González Esquivel, quien dice que su mayor orgullo son sus raíces: venir de un hogar humilde y haber crecido en un pueblo de Grecia.
Este hombre de baja estatura, pelo negro ondulado y tez trigueña, recibe duras críticas de grupos académicos y gente de reconocida carrera política.
En especial se le señala falta de experiencia y de capacidad para presidir el Congreso.
Sin embargo, González arranca el apoyo entusiasta de líderes de zonas rurales y grupos políticos emergentes.
Quienes lo conocen, dicen que como político, su principal característica, para bien o para mal, es la capacidad de negociación.
En el Parlamento se dice que esa habilidad le permite sacar adelante proyectos y crear consensos.
Para otros, su juego de “yo te doy, tú me das” puede ser peligroso y en ocasiones hasta irresponsable.
Pero González replica que su objetivo es buscar equilibrios sin bajar la cabeza.
Afirma que las críticas que se le hacen provienen de lo que llamó “los príncipes”.
Bajo este título señaló a un sector al que le cuesta aceptar que un hombre con sus orígenes asuma posiciones estratégicas en la conducción del país.
Por eso, este hombre –de primera entrada receloso en el trato y un fumador empedernido–, enfatiza que su base de apoyo ahora que aspira a la presidencia legislativa, son los diputados que, como él, vienen del pueblo.
Del barrio Latino
Gerardo González nació el 13 de junio de 1965 y vivió en el barrio Latino de Grecia, Alajuela.
Es el tercero de cuatro hermanos y creció en un hogar liderado por su madre Virginia Esquivel Bogantes quien trabaja en labores hogareñas.
En casa de su madre todavía vivía hace 3 meses y sigue a cargo de su manutención.
González, tiene una hija de 8 años de edad, Rebeca, que procreó con su compañera Gladys Araya.
Durante sus primeros años de vida, quizás pocos se imaginaba que aquel muchacho fogoso más adelante sería un dirigente comunal y un político.
Fue en el Liceo León Cortes Castro de Grecia donde cursó su secundaria. Allí, su profesor Marcial Herrera se atrevió a decir que “tenía pasta” y podría convertirse algún día en diputado.
Su madre recibió el comentario como un cumplido pero para González fue un buen presagio de lo que aspiraba hacer.
En la época de colegio se inició como dirigente político y presidió el gobierno estudiantil.
En ese mismo período se ganó un apodo que todavía lo acompaña como una sombra.
Resulta que sus profesores y compañeros creían que se parecía mucho al futbolista puntarenense Luis Gerardo Cebolla Gutiérrez y así le apodaron.
Pero González dice que el Cebolla lo acepta como cariño para quienes lo conocieron desde el colegio y lo asume como “despectivo” si se lo dicen ahora, que es un profesional que ha ganado nombre y respeto.
Sin embargo, en el Congreso así se le identifica.
Vida política
El liderazgo estudiantil de González continuó en la sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica.
En esta entidad, con el partido Brecha fue vicepresidente de la Asociación de Estudiantes.
Hasta 1982, González dice que era “un huérfano político” y no fue sino hasta 1987 cuando el dirigente socialcristiano Gerardo Bolaños lo animó a ser dirigente activo de esta agrupación.
Poco antes, recuerda González, ayudó a su amigo y coterráneo Frantz Acosta en un proceso de distritales del Partido Liberación Nacional.
Eso se interpretó como que simpatizaba con los socialdemócratas, pero González desmiente enfático esa versión y afirma que parte de sus raíces es venir de una familia “mariachi”.
Luego, González conquistó puestos en las estructuras internas de la Unidad Social Cristiana y en la Municipalidad de Grecia.
En la campaña electoral anterior y por un proceso de consulta popular fue candidato a diputado.
En el Congreso
Como congresista llegó a la Asamblea Legislativa el 1.° de mayo del 2002, sin embargo el edificio de Cuesta de Moras ha sido su casa por más de 13 años.
En 1990 empezó a trabajar como director administrativo de la fracción socialcristiana.
Debido a ello, tiene a su favor el conocimiento del reglamento y los procesos legislativos.
Entre la política electoral en su pueblo, la organización comunal y el trabajo, González dice que sacar su carrera universitaria no fue sencillo.
Entró a la Universidad de Costa Rica en 1987 y en 1999 obtuvo su título de abogado y notario. González aspira a que una vez que deje el Congreso abrirá una oficina de abogacía en su tierra natal.