
Los fuertes temblores registrados la madrugada de este lunes 24 de agosto dejaron algunas grietas en el hospital San Juan de Dios, cuyas imágenes comenzaron a circular ampliamente en redes sociales durante la mañana.
Sin embargo, una inspección realizada por ingenieros y personal de mantenimiento del centro médico descartó daños estructurales o riesgos asociados con las grietas detectadas.
María Eugenia Villalta, directora general del hospital San Juan de Dios, explicó que después de los movimientos se activó el protocolo correspondiente, que comenzó con una verificación del estado de todos los pacientes internados.
Posteriormente, personal de mantenimiento y enfermería recorrió las instalaciones para revisar tanto la infraestructura como los equipos del hospital.
Durante esa primera inspección, trabajadores identificaron algunas grietas nuevas, por lo que durante la mañana ingenieros y personal de mantenimiento realizaron un nuevo recorrido para determinar su alcance.
“Posterior al evento sísmico de esta madrugada no hay daño estructural en las paredes”, aseguró Villalta.
Los temblores ocurrieron durante la madrugada de este lunes con apenas tres minutos de diferencia. Según el Ovsicori, el primero se registró a la 1:37 a. m., tuvo una magnitud de 5,0 y su epicentro se ubicó ocho kilómetros al noreste de San Isidro de Coronado.
Tres minutos después ocurrió otro movimiento de magnitud 4,5, también en las cercanías de Coronado. Durante la mañana, el Observatorio contabilizaba alrededor de 70 réplicas asociadas con esta secuencia.
¿Por qué aparecieron las grietas?
Shirley Morera, ingeniera en construcción del hospital San Juan de Dios, explicó que las grietas se encuentran en puntos específicos donde existen cambios entre diferentes materiales.
Según detalló, cuando distintos materiales se encuentran juntos, el más rígido puede fracturarse ante movimientos como los registrados durante la madrugada.
La especialista aseguró que las grietas observadas no representan actualmente un riesgo estructural.
Entre los elementos considerados para llegar a esa conclusión está que no existen desplazamientos, las grietas no atraviesan las paredes, no se produjo caída de material y tampoco hay acero expuesto.
“Nos encontramos ante grietas básicamente de diferencias de materiales”, explicó Morera.
El hospital mantuvo sus revisiones después de los temblores como parte de los protocolos establecidos para comprobar las condiciones de la infraestructura y de los equipos.
