¡Hummm!: unos churros tostaditos y bien calientes. O ¿qué tal una pupusa rellena de queso y frijol? ¡Ah!, y ¿no se le antoja un suculento vigorón?
Esto es solo parte del menú que le ofrecen las fiestas de Zapote, pero cuidado, no toda la comida está en buenas condiciones.
Según explicó Guillermo Flores, director regional del Ministerio de Salud, se han presentado problemas con la manipulación del repollo, el hielo y los embutidos en varios locales.
Es más, en estos nueve días de festejos se han clausurado temporalmente 15 chinamos.
“Les damos la oportunidad de que corrijan sus problemas; todos los han resuelto y los hemos abierto de nuevo”, dijo Flores.
Durante todas las mañanas 22 funcionarios del Ministerio de Salud están realizando inspecciones de higiene y calidad de los productos. En las tardes revisan las estructuras de los puestos y en las noches hacen mediciones del ruido.
“Muchos de los vecinos se están quejando por el gran ruido. Lo que estamos permitiendo al interior de cada local son 85 decibeles”, comentó Flores.
Agregó que se han presentado problemas con las cabañas sanitarias pues los responsables de la empresa Esco no tienen suficiente personal para limpiarlas.
Como hormigas
En cada uno de los chinamos se hace una revisión prácticamente con lupa.
Los inspectores registran incluso los puntos no imaginables, como los basureros.
A los funcionarios del Ministerio de Salud se suma personal de apoyo legal del Ministerio de Seguridad.
Toda la comida debe ser del día; si se comprueba que es de la jornada anterior se destruye.
También prestan mucha atención a las etiquetas de los productos. De hecho, esta ha sido una de las principales razones por las que se ha decomisado más de 100 kilos de embutidos en distintos chinamos.
Muchos no llevan etiquetas, y algunos de los que la presentan no tienen indicaciones acerca de los ingredientes, fechas de vencimiento o aporte nutricional del producto.
Rubén Valverde, del local Viajerito 2, fue uno de los afectados ayer. A él se le decomisaron varios paquetes de mortadelas y jamones.
“Los mismos que nos dan la carne son los que nos dan los embutidos. Pero nosotros no vamos a perder este dinero. Nosotros tenemos aquí las facturas y todo, así que esperamos que no haya problemas de nada”, dijo, al tiempo que aprobó la realización de las inspecciones.
Además, se están haciendo mediciones de la temperatura de las comidas para evitar el posible crecimiento bacterial.
Si en estos días a usted se le antoja algo de Zapote, tome en cuenta que quienes manipulen el dinero no sean los mismos que tocan los alimentos. Fíjese en que la comida esté cubierta, que los cocineros lleven gorras y guantes y que haya lavamanos.