Aliados únicamente con el agua, más de medio centenar de bomberos lucharon ayer contra un incendio que destruyó un 50 por ciento de la planta principal de la empresa de textiles Red Point, en San Pedro de Montes de Oca.
La deflagración se inició a eso de las 11:50 a. m., en el costado norte de las instalaciones, situadas a 100 metros de la Universidad de Costa Rica.
Las pérdidas fueron millonarias debido a que el fuego arrasó con parte de la maquinaria, telas y materiales que estaban en las bodegas.
Los bomberos tardaron en llegar a la escena tan solo cuatro minutos, pero ese tiempo fue suficiente para que el fuego se desplazara por casi todo el exterior de la compañía, también conocida como Dada.
Cuando el incendio tomó fuerza se empezaron a escuchar detonaciones dentro del inmueble, que tiene alrededor de media cuadra de extensión.
Al parecer las explosiones fueron de unos cilindros.
Según el jefe nacional de bomberos, Dagoberto Arias, las llamas se desplazaron con facilidad dentro de la fábrica debido a que muchas de las telas que estaban allí son confeccionadas con materiales sintéticos.
Asimismo, indicó que el incendio arrasó con unos 1.500 metros cuadrados, y que no se extendió más por la intervención de los bomberos, quienes utilizaron tres máquinas extintoras y otra llamada plataforma.
La última permitió combatir el fuego desde unos cinco metros de altura.
Eso permitió que el fondo de la textilera no sufriera los estragos de las llamas.
Una hora después de que intervinieron los bomberos, el fuego empezó a ser controlado, lo que impidió que continuara extendiéndose dentro del edificio o hacia las estructuras aledañas.
Cuando todo estuvo más en calma, La Nación trató de conversar con Ligia Fumero de Dada, dueña de la empresa, pero se negó a dar declaraciones.
Otras personas allegadas a la empresa dijeron que allí trabajan unas 300 personas, que -a pesar de lo ocurrido- deberán presentarse hoy para conocer cuál es la situación de la empresa.
"Saquen todo"
"Corran, corran&...; Ayúdenme a sacar las cosas de esa casa". "Quiebre la ventana, quiébrela y tire todo&...;"
Situaciones como las anteriores fueron parte de la emergencia de San Pedro, donde muchas personas tuvieron que ayudar para luchar contra aquel fuego que amenazaba una vivienda y varios comercios.
En cuestión de cinco minutos, unos 10 hombres lograron sacar las pertenencias de mayor valor de una casa que está a la par de la fábrica.
Otras personas se movían a pocos metros para desocupar los locales ya que en ese momento se presumía lo peor.
Al final el fuego no llegó hasta esas estructuras. Sin embargo, algunas sí sufrieron daños leves más que todo por el agua.
El trabajo que realizaron los bomberos siempre fue de mucho cuidado, pues cada minuto se escuchaba comó parte del techo se desplomaba.
Además, la temperatura dentro del inmueble alcanzó un nivel muy alto que hizo esa labor todavía más riesgosa.