Orotina. Como si se tratara de modelos, son acomodadas en sus mejores poses a la espera de la mirada de miles de visitantes, quienes en los próximos ocho días podrán admirarlas y saborearlas durante la Feria Nacional de las Frutas de Orotina 2001.
Con esta fiesta de sabores, que arrancó el jueves pasado y se extenderá hasta el próximo 25 de marzo, aparte de dar a conocer la producción de la zona, se pretende incentivar el turismo local.
Para esta ocasión, unos 70 productores se apuntaron en la fiesta, organizada por el Consejo Nacional de Producción (CNP), gracias a lo cual el público podrá adquirir las frutas más sabrosas y variadas.
Mangos, marañones, papayas, sandías... Estas son las estrellas invitadas al carnaval que se realizó el jueves pasado con la participación de bandas, payasos y grupos estudiantiles.
Para los organizadores, los mayores atractivos de la actividad son los buenos precios y la calidad del producto, pues provienen directamente de las manos de los agricultores.
Juan Luis Alpízar, uno de los organizadores de la feria, dijo que los precios se basan en los parámetros definidos por el Centro Nacional de Almacenamiento y Distribución de Alimentos (Cenada), para que el productor tenga un margen de negociación.
De esta forma puede ganar un porcentaje sin excederse en el precio y atraer a los visitantes.
Hérbert Umaña Montero, productor de barrio Jesús de Orotina, fue uno de los primeros en preparar su puesto de venta. "Tengo cuatro años de participar en la feria y siempre me gusta venir. Yo cultivo guanábana, papaya, zapote y el mango... Cada año es un reto y trato de traer mejor producto", dijo.
Como complemento de la fiesta, los artesanos tienen a la venta sus mejores creaciones, pues fueron los primeros en ubicarse en sus puestos para dar al público otra opción.
Asesoría
Pero la Feria Nacional de las Frutas no se queda en un simple mercado. Osvaldo Rodríguez, director del CNP en la Región Pacífico Central, afirma que la participación de esa entidad no se limita a la organización, sino que brinda capacitación a los productores sobre el manejo de la poscosecha y la calidad del producto.
Asimismo, ha ofrecido charlas a escolares y colegiales sobre el uso de equipos de protección para la aplicación de plaguicidas y los diferentes tipos de productos que existen.
Esa instrucción corresponde a un proyecto impulsado por el Ministerio de Salud y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).