Ciudad de Guatemala. El Gobierno de Costa Rica firmó ayer el convenio bilateral para el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Chile, mediante el cual los productos nacionales, excepto las partidas agropecuarias, ingresarán en mejores condiciones arancelarias al mercado de esa nación suramericana.
A las 12:30 p. m., el presidente Miguel Ángel Rodríguez, y el mandatario chileno, Eduardo Frei, firmaron el protocolo al TLC, en el cual se establecen las condiciones de acceso, plazos de desgravación arancelaria y las reglas de origen para bienes de ambos países.
El acuerdo se dio en el marco de la vigésima cumbre de los gobernantes de Centroamérica, Belice y República Dominicana, que comenzó ayer en esta ciudad y terminará hoy.
En el encuentro presidencial los otros países de la región también firmaron la parte normativa (marco general) del TLC con Chile, pero no la operativa. Esto significa que deberán continuar con negociaciones bilaterales antes de llegar a un acuerdo.
Luego de la firma, Rodríguez pidió a los diputados de todas las fracciones políticas de Costa Rica darle un trámite expedito al TLC, el cual debe ser aprobado por los Congresos de los dos países.
"Cada nación tiene sus propios sistemas internos. Pero hago un llamado a los señores diputados, confiado de que aprobarán este tratado en un plazo razonable", dijo el mandatario.
Los legisladores Álex Sibaja, del Partido Liberación Nacional (PLN), y Vanessa Castro, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), expresaron, por separado, la anuencia de ambas bancadas a votar lo más pronto posible dicho convenio, sobre todo si se toma en cuenta que la presión por la exclusión de las partidas agropecuarias ya desapareció.
"Si el Gobierno nos escuchó con las solicitudes respeto al sector agropecuario, creo que esto nos compromete a cumplir con una pronta aprobación", sostuvo Sibaja.
Ventajas comerciales
Pese a la reciente oposición ejercida por sectores agropecuarios costarricenses contra el TLC, Rodríguez destacó ayer que el convenio le garantiza sustanciales ventajas comerciales al país.
Esto, porque -según agregó- en el tratado se reconoció la asimetría que guardan las economías de Chile (país con 4 millones de habitantes) y de Costa Rica (cuya población se estima en 3,5 millones). Es decir, se estableció que los productos ticos ingresarán a esa nación con procesos de desgravación a plazos más rápidos que las exportaciones chilenas al mercado costarricense.
En tanto, el ministro Guzowski destacó que un 99 por ciento de las partidas arancelarias fueron incluidas en el acuerdo. Los rubros excluidos son, básicamente, pruductos de pollo y huevos, carne de cerdo, embutidos, leche -líquida y en polvo, y algunos derivados-, horticultura en general y café.
Representantes de estos sectores amenazaron, la semana anterior, con bloquear carreteras nacionales si no se excluía a las partidas agropecuarias del TLC. Mientras, grupos políticos advirtieron al gobierno de que no votarían el convenio si se mantenían estas condiciones.
Empero, el mandatario insistió en que el acuerdo le brinda importantes oportunidades de crecimiento económico a la región, mediante el acceso de bienes a nuevos mercados, creación de más empleos y más alternativas de inversión.
Similares declaraciones brindó el presidente Frei, quien pidió a las economías pequeñas buscar mecanismos de integración para enfrentar exitosamente los procesos de apertura comercial y globalización.
En esta misma línea, los ministros de Economía, Comercio Exterior y Relaciones Exteriores del istmo aprovecharon los encuentros de ayer, para impulsar ante la Secretaría General del Sistema de Integración Económica Centroamericana (SIECA) mecanismos institucionales que permitan solucionar diferencias en materia de inversión y comercio dentro del istmo.
Hoy, los gobernantes de la región continuarán las reuniones y abordarán el tema de la vulnerabilidad de los países del istmo frente a desastres naturales.