
Puntarenas. Como consecuencia de un daño en uno de los dos motores, el ferry de la empresa Naviera Tambor se quedó ayer a la deriva.
El problema ocurrió las 10:50 a. m., minutos después de que zarpó de la población de Paquera, en la península de Nicoya.
Edwin Cantillo, oficial ejecutivo de Guardacostas de Puntarenas, confirmó que la nave sufrió el desperfecto cuando navegaba entre las islas Jesusita y Guayabo, en el golfo de Nicoya.
"El capitán se comunicó primero por radio y luego por teléfono, a eso de las 11:30 a. m. Indicó que el ferry tuvo un desperfecto en la máquina, pero que ni ellos ni los pasajeros estaban en peligro", declaró el oficial.
Quedó varado unos 15 minutos. "Hubo un problema en el enfriador del aceite del motor. En la embarcación había un mecánico que hizo una reparación y permitió que llegara hasta Puntarenas", indicó Andrea López, subgerente de Naviera Tambor, dueña del barco.
El mecánico logró hacerlo navegar, aunque a baja velocidad, explicó la subgerente.
Cantillano, por su parte, señaló que en algún momento pensaron en remolcar la nave, pero la opción quedó descartada por cuanto uno de los motores logró llevarla a Puntarenas.
Atraso. La llegada a esta ciudad portuaria estaba prevista para las 11:40 a. m., pero el ferry llegó una hora más tarde.
"Tuvimos que suspender las salidas de la tarde pues los mecánicos están reparando el daño", señaló la subgerente.
La Adip (Grupo Desarrollo Integral de Paquera) afirmó, mediante un comunicado, que desde hace una semana el barco navega con limitaciones debido a fallas mecánicas.