El guarda del Banco Uno detenido la semana anterior por su complicidad en el asalto a la agencia de Pavas, fue reclutado por un familiar de su esposa quien, días antes del atraco, lo reunió con el resto de la banda.
Según una fuente del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) allegada al caso, Quirós Rivera, vigilante de 19 años, fue llevado una noche a un bar capitalino, en el cual se encontraban los hombres que posteriormente capturó la policía.
Allí, el guarda reveló supuestamente todo lo referente a la seguridad de la sucursal del Banco Uno, la cual fue asaltada el 14 de agosto por tres hombres que robaron ¢22 millones.
Al parecer, Quirós prestó la colaboración para la parte de inteligencia del atraco a cambio de una importante suma de dinero, la cual nunca recibió.
Las investigaciones revelaron, también, que el familiar del vigilante, cuya identidad no trascendió, tampoco recibió dinero por la ayuda prestada.
Reconocimiento positivo
Tras casi ocho días de las detenciones, ayer la Fiscalía sometió a los tres supuestos asaltantes a un reconocimiento.
Varios testigos del golpe identificaron a dos de los sospechosos como los hombres que entraron armados a la agencia.
Solo uno de los sujetos, Umaña González, no fue reconocido.
Todos fueron detenidos en diferentes puntos del país, fuera del valle central.
En San Isidro de El General, en Pérez Zeledón, los agentes capturaron la noche del 21 de agosto al supuesto líder del grupo, de apellidos Morales Aguilar. Allí se decomisó un auto nuevo y cerca de ¢3 millones.
En Ciudad Quesada, zona norte, la policía capturó a los dos restantes sospechosos, de apellidos Arguedas Varela y Umaña González. A ellos les incautaron armas de fuego y más de ¢9 millones.
Mientras, Quirós cayó en manos del OIJ el 22 de agosto, cuando se refugiaba en una casa de Palmar Norte, zona sur.